Colegialas charla

Aprender a mirarse para aprender a amar

El pasado 22 de enero, cerca de cuarenta colegiales y colegialas de primer curso participaron en la primera sesión del taller ‘Amarme, amarte’, una formación obligatoria dentro del programa afectivo-sexual del Colegio Mayor. La sesión estuvo dirigida por Ángeles Cabido, experta en educación afectivo-sexual y acompañamiento educativo, quien desde un tono cercano invitó a reflexionar sobre la importancia de la mirada en la construcción de la autoestima y las relaciones.

 

Ángeles Cabido charla Colegio MAyor

 

Abrir la caja: expectativas y relaciones

Ángeles sacó una caja de galletas de las que todos reconocemos a primera vista. No dijo qué había dentro y dejó que el misterio se instalara en la sala. La respuesta parecía evidente: galletas. Sin embargo, si esa misma caja aparece en casa de los abuelos, casi siempre guarda hilos y agujas. Algo similar ocurre cuando una persona se enamora: vemos a alguien por fuera y nos imaginamos cómo es por dentro. Ángeles explicó que el problema surge cuando, al enamorarnos, en lugar de “abrir la caja” y descubrir su contenido a través del conocimiento y el tiempo compartido, construimos una imagen desde la imaginación. En esos casos, “lo que encontramos después no siempre es lo que esperamos”.

 

Ángeles Cabido sinceridad charla

 

Apariencias y capas: lo que mostramos y lo que somos

Tras la expectación que dejó la caja sobre la mesa, un objeto de madera similar a una matrioska cambió el foco de la mirada hacia el interior. Ángeles explicó que antiguamente, en la restauración artística, se utilizaba la cera para tapar las imperfecciones de la madera, y que de ahí procede la palabra sincero: presentarse sin cera, es decir, tal y como uno es. Mientras hablaba, fue sacando una pieza de dentro de otra para mostrar las distintas capas que componen a una persona. “De una persona se puede conocer mucho y, al mismo tiempo, solo lo superficial”, señaló, subrayando que “solo quienes se muestran tal y como son, en cualquier ambiente, pueden vivir libres”.

 

Colegiales y colegialas charla sexualidad

 

La mirada y el alma: aprender a mirarse

Ángeles volvió a la caja de galletas del inicio y sacó varios espejos, con los que propuso una breve dinámica sobre la mirada y la autoestima. “Mírate. ¿Te gustas?”, preguntó, invitando a los asistentes a observarse sin juicio. Recordó que el valor de una persona no nace de la autoexigencia, sino de aprender a mirarse con amor, porque “la autoestima es aprender a mirarte con los ojos de tu abuela”.  Subrayó también que la belleza no está solo en lo que se ve, sino en la forma de mirar porque “quien te quiere, te mira bien” y animó a los jóvenes a “entrenar la mirada” para que sea una mirada que valore de verdad al otro.

 

Colegiales y colegialas charla de espalda

 

Los peligros de la pornografía

En el tramo final del taller, Ángeles advirtió del impacto que tiene la pornografía en la manera de mirar y de relacionarse. Explicó que lo que entra por los ojos influye en el cerebro y en el corazón, y llamó a cuidar la mirada si se desea una relación auténtica. “Lo contrario del amor no es el desamor, sino el uso”, afirmó, recordando que la persona no es un medio para obtener placer, sino un fin en sí misma, y animó a tomar conciencia y a pedir ayuda cuando sea necesario, recomendando el proyecto https://www.daleunavuelta.org/ .

 

Colegiala sonriendo charla

 

La sesión terminó con una nota de esperanza puesta especialmente en los jóvenes. Frente a una realidad llena de dificultades, “tenemos esperanza porque el corazón está bien hecho”. Por eso, en el fondo de cada persona permanecen intactos los mismos anhelos: querer, ser querido y vivir en plenitud. Reconocer esos deseos es el primer paso para aprender a mirarse y a mirar mejor.

Colegiales escuchando a invitado

Think and Beer: ¡Tiempo de debate!

El pasado miércoles un grupo de colegiales y colegialas se reunió para celebrar el primer Think and Beer del año. Eran pocos, pero con muchas ganas de hablar. Algo casi imprescindible teniendo en cuenta que el tema de la tarde giraría en torno al debate.

Antes de entrar en materia, los y las estudiantes se presentaron individualmente. Ese primer intercambio, sencillo y espontáneo, bastó para que el ambiente se relajara y la conversación empezara a tomar forma. Miguel Matellanes, concejal del Ayuntamiento de Pamplona e invitado de la tarde comenzó entonces su presentación.

 

Miguel Matellanes solo hablando sobre debate

 

Recordó cómo su primer contacto con el debate llegó en el instituto, casi sin saber muy bien en qué consistía, y cómo esa práctica fue acompañándolo después en la universidad y en su trayectoria profesional. Más que enumerar logros, explicó que el debate había sido para él “una herramienta que me ayudó a formarme, expresarme y entender mejor a los demás”.

 

Miguel Matellanes debate

 

Poco a poco fue quedando claro el eje central de la charla: la dimensión social del debate. Miguel lo describía como “un espacio que iguala, donde todos tienen un tiempo y una palabra, y donde aprender a hablar empieza por aprender a escuchar”. Se habló de quienes no siempre alzan la voz. De personas tímidas o vergonzosas que encuentran en el debate un espacio propio. Contó también su experiencia trabajando con jóvenes con discapacidad intelectual, entre ellos personas con síndrome de Down, donde “escuchar se convierte en la mejor manera de romper prejuicios”.

 

Tarjeta escrita charla debate

 

Con el debate ya sobre la mesa, llegaron las preguntas. Algunas surgieron de forma espontánea y otras a partir de tarjetas, unas en blanco y otras ya escritas, que Miguel fue repartiendo para animar a intervenir.

 

Tarjeta escrita charla debate

 

A partir de las tarjetas, las preguntas empezaron a llevar la conversación a un tono más profundo. Miguel habló entonces de la carga con la que cada uno llega a una conversación, insistiendo en que “es imposible ser una pizarra en blanco”. Esa idea llevó a reflexionar sobre cómo lo personal influye también en la forma de construir los argumentos y, en algunos casos, en la necesidad de bajarlos a la realidad concreta y ponerles rostro.

 

Colegialas Colegio Mayor Larraona

 

Desde ahí, la conversación fue derivando hacia la escucha y la forma de comunicar. Miguel repetía que debatir no empieza cuando uno habla, sino cuando es capaz de atender al otro. “No sirve de nada presentar tus argumentos si no has escuchado”, decía, en un mundo que, como él mismo reconocía, “va mucho más rápido todo”. En ese contexto, subrayó también el peso de lo no verbal y recordó que “el 93% del impacto que tenemos en la gente es lo no verbal”, advirtiendo del riesgo de quedarse solo en la forma y olvidar el fondo.

 

Colegiales y colegialas think and beer

 

El debate no se cerró con conclusiones definitivas, pero quedó claro que no se estaba hablando de algo lejano o teórico, sino de una forma muy concreta de escuchar, hablar y relacionarse con los demás.

Taller Violencias Invisibles

Violencias Invisibles: el daño que no siempre se ve

El pasado 15 de enero, los dinamizadores y dinamizadoras de pasillo participaron en una sesión formativa centrada en las violencias invisibles dentro de las relaciones personales. La actividad, impartida por la pedagoga y mediadora Patricia Valle Mena, abordó aquellas actitudes y conductas que, por su sutileza, no siempre se reconocen como violencia, pero que generan daño emocional y pasan desapercibidas por su normalización.

 

Charla Patricia Valle

 

La sesión arrancó con una pregunta sencilla: ¿qué papel juega la intención cuando se causa daño? A partir de ahí, la pedagoga guio la reflexión con un ejemplo muy claro. Imaginó un golpe con su furgoneta y propuso tres distintas reacciones ante un mismo hecho: quien reconoce el error y se responsabiliza, quien resta importancia a lo ocurrido o quien responde de forma más agresiva y se niega a repararlo. “El golpe es el mismo”, explicó, “pero la sensación con la que te quedas después no lo es”, una idea que ayudó al grupo a entender cómo, más allá del hecho en sí, las actitudes condicionan profundamente la vivencia emocional.

 

Pedagoga escuchando

 

A partir de este punto, Patricia explicó que se han identificado hasta veinte formas distintas de violencias invisibles, de las cuales seleccionó siete para trabajarlas durante la tarde: autoritarismo, control, invisibilización, luz de gas (gashlighting), manipulación, desvalorización y humor hiriente.No buscaba enumerarlas ni hablar sobre ellas de forma teórica, sino enseñar a reconocerlas en situaciones reales del día a día y detectarlas desde sus primeras manifestaciones antes de que se normalicen.

 

 

A través de ejemplos cotidianos y comparaciones muy visuales, la reflexión fue girando en torno a cómo determinadas actitudes, gestos y silencios pueden generar daño. Actitudes como la falta de reconocimiento, no devolver un saludo o ignorar una intervención fueron algunos de ellos. “Son conductas que muchas veces se normalizan, y por eso cuesta tanto identificarlas”.

Más que una charla, la sesión fue un espacio de diálogo. Los dinamizadores y dinamizadoras escucharon, asintieron, discreparon y plantearon dudas, compartiendo ejemplos y contrastando puntos de vista a partir de lo que se iba trabajando.

 

Actividad dinámica Colegio Mayor

 

En la parte final de la sesión, Patricia propuso una dinámica práctica para trasladar lo trabajado a experiencias concretas. A través de cartulinas y post-it de distintos colores, los colegiales y colegialas escribieron situaciones concretas que hubieran vivido de violencias invisibles. “No se trata de juzgar, sino de poder reconocer estas situaciones”, explicó. Así, comenzaron a escribir momentos en los que habían ejercido alguna de esas conductas, situaciones en las que las habían sufrido y los motivos asociados a cada caso.

 

 

Este taller forma parte del compromiso del Colegio Mayor Larraona por seguir reforzando la formación en convivencia y bienestar emocional, poniendo el foco en aquellas realidades cotidianas que, aunque no siempre se ven, también importan.

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¿Cómo suena Larraona? La música en nuestro colegio mayor

Combo 1, Combo 2, Larrabanda, la banda de Larraona… Todavía no hay nombre para los colegiales y colegialas que cada lunes y martes a las 20:00 se reúnen, cada uno de distintos niveles, carreras y talentos, para tocar juntos. Este año, son tantas las personas interesadas en desarrollar su lado musical, que se ha divido el grupo en dos días. Javier Albiac, nuestro colegial organizador de ambas bandas, nos cuenta un poco sobre esta nueva agrupación que se suma a la que se creó el curso pasado.

 

 

Nuestro violinista

Es el cuarto año de Javier en Larraona, pero lleva toda una vida practicando el violín. Tras 10 años en el Conservatorio Profesional de Música de Alcañiz (Teruel), de donde viene, Javier decidió dejar de lado la carrera musical para centrarse en estudiar Medicina. Sin embargo, eso no significa que la historia haya quedado ahí: “Dejé lo que es continuar la carrera, pero yo sigo tocando el violín”.

 

 

Este año Javier sigue siendo nuestro colegial organizador de las agrupaciones musicales del colegio mayor y nos comenta que cada vez más, crece el número de personas implicadas. Ahora, el horario se divide en dos, pues son muchos los colegiales y colegialas con talento y ganas de desarrollar su lado musical.  Además, Javier se encarga tanto de la organización de los ensayos como la coordinación de los eventos que tanto ayudan a las bandas a crecer.

 

 

La “nueva” banda de Larraona

Javier nos comenta que, en septiembre, cuando empezó este segundo grupo, tomó un tiempo en asentarse con aquellas personas que estaban realmente interesadas y dispuestas a practicar con continuidad. Ahora mismo, quienes conforman este segundo grupo son: Javier Albiac (violinista), Íñigo Estensoro (piano), Ager Uribe (piano), Marina Hinojosa (voz), Kadir Yigit Uysal (maracas), Martín Carrera (bajo), Violeta Diego (batería), Pedro Sanz (guitarra y piano).

Cada semana de ensayo, el profesor de música Javier Aramendia, quien dirige y supervisa las reuniones, guía a cada instrumento a través de una nueva pieza. Se hacen arreglos en los tonos para poder encajar la música con las necesidades del grupo y con los instrumentos que participan.

 

 

Poco a poco, ensayo por ensayo y pieza por pieza, va creciendo el repertorio. Javier nos cuenta que, en Larraona, tras años de música clásica en el conservatorio, ha podido pasar a probar obras más actuales. El violín no es un instrumento que casa mucho en esto, pero justamente por eso, el violín de Javier se ha convertido en un poco de todo. “Si falta alguna voz masculina la hago yo con el violín; un saxofón, voces de coro…”.

 

Un poco de la trayectoria

A lo largo de este curso, la banda ha podido presentarse en el Día solidario por Valencia, la Fiesta de Navidad, y  recientemente en el evento del Proyecto Langeti que se dio a cabo en el colegio mayor hace dos semanas. Ahora, el siguiente objetivo es el 28 de febrero, donde la banda se va a presentar junto a otros dos grupos de la escuela de música Kithara, del profesor Javier Aramendia, en un pequeño concierto en un bar.

 

 

Con el orgullo del crecimiento de esta iniciativa musical, tenemos la seguridad de que seguirán apareciendo nuevas oportunidades que podrán aprovechar.

¡A seguir practicando y aumentando el repertorio!

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Conoce a Natalia, colegiala con alma de poeta

Natalia Treviño ha venido este curso desde Monterrey México a la Universidad de Navarra. Empezó sus estudios este septiembre en Literatura y Lenguas Españolas con Diploma de Escritura Creativa, y nos cuenta cómo ha sido su experiencia hasta ahora.

 

Conoce a Natalia

En el momento de decidir dónde estudiar, Natalia nos cuenta que en Monterrey recibió recomendaciones sobre Pamplona, la universidad y los colegios mayores. Encontrarse con un plan de estudios tan completo de la carrera de Lengua y Literatura fue el punto decisivo para venir a Pamplona. A Natalia eso es lo que más le interesa, el mundo de las letras y la posibilidad de trabajar en una editorial en un futuro, pues tiene especial afán por la escritura creativa. Además, le llama la atención el estudio de la lengua y los idiomas desde la filología y la docencia.

 

 

Al llegar, se encontró con una gran sorpresa. “Pamplona es una ciudad muy cultural”. Desde su llegada, ha podido atender a varios recitales de poesía, presentaciones de libro, y diversas actividades culturales incentivadas por docentes, o recomendadas por sus compañeros y compañeras. Le gusta que la ciudad esté siempre viva y que haya distintas oportunidades de conocer y visitar librerías y espacios culturales, entre otros.

El pasado septiembre, Natalia publicó un poemario de 70 escritos titulado Almas entrelazadas. El libro recopila un conjunto de poemas en torno a la pérdida, la esperanza y el amor propio. La autora afirma: “El libro te lleva por ese camino en la búsqueda de la identidad”. Logró publicarlo tanto en físico como en virtual y presentarlo en distintas ferias de libro en Monterrey. Este proyecto empezó con una escritura y reescritura constante de tres meses, de donde salieron 175 poemas, y tras un proceso de selección con la editorial, finalmente se materializó el libro.

 

 

Además, Natalia también es amante del ejercicio. “Hago un poco de todo: natación, andar en bicicleta, correr”. El pasado 2 de noviembre, participó en Las murallas de Pamplona, una media maratón de 21km alrededor de Pamplona.

 

Estar fuera de casa

Otra cosa que le gusta mucho es viajar y, en Europa, ha encontrado la facilidad de poder visitar sitios. Desde la secundaria, Natalia ha estado en varios intercambios, por lo que ha vivido en distintos lugares como Niza y Canadá antes de llegar a España. Natalia nos cuenta que está acostumbrada a viajar y vivir fuera, pero que en esta ocasión ha encontrado mayor ambiente de confianza y familiaridad. “He estado en distintas residencias, pero, aquí en Larraona, nos cuidan mucho. Me siento como en casa”. Destaca la cercanía con el personal, “Hace que se sienta muy familiar, un lugar distinto”.

Para Natalia tener un lugar al que regresar y sentirse cómoda hace toda la diferencia. “En mi grado solo somos 17, pero gracias a Larraona, he podido conocer mucha gente y sentirme acompañada”. Ella destaca un sentimiento de conexión especial con los demás, mucha amabilidad y apertura. “Muchos vienen de fuera como yo y todos estamos en lo mismo, querer conocer más”. En este par de meses, Natalia ha podido establecer amistades con personas que vienen de distintas partes del mundo, amigas de Paraguay, Madrid y hasta de distintas partes de México.

Sin duda, estar fuera de casa siempre nos hace recordar las mejores cosas de ella. “Extraño a mis amigos, mi familia, y, sobre todo, la comida”. Justamente por ello, Natalia agradece mucho haber encontrado un lugar en el que se siente tranquila.

El equipo del proyecto educativo de prácticas restaurativas

Implantamos la metodología de Prácticas Restaurativas en nuestro Colegio Mayor

Todo el equipo del Colegio Mayor, Equipo Directivo, Personal de Recepción, y representantes de Comedor, Cafetería y Limpieza, ha recibido una formación sobre Prácticas Restaurativas. Esta metodología comprende una serie de herramientas que pretenden desarrollar el sentido de comunidad y gestionar tensiones y conflictos desde la responsabilidad, la reparación del daño y la restauración de las relaciones. Todo ello nos ayudará a abrir espacios seguros de comunicación en nuestro Colegio Mayor para construir una comunidad aún más fuerte. Nuestra principal herramienta es acompañar a nuestros colegiales y colegialas con la voz, la palabra y la presencia. Por ello, buscamos que en esta etapa de convivencia en edad universitaria haya un espacio grande para los momentos de participación a través del diálogo.

 

 

Con esta iniciativa, queremos ir un poquito más allá y construir, reforzar y mantener relaciones sanas y fuertes entre todas las personas que vivimos y trabajamos en el Colegio Mayor, promover comportamientos responsables y reducir los indebidos, además de prevenir y resolver, con responsabilidad, las tensiones y conflictos que pudieran producirse.

Para introducir las Prácticas Restaurativas dentro de nuestro proyecto educativo, organizamos varias sesiones de formación entre junio y agosto con Elisa Arbizu, mediadora y formadora  acreditada por el Instituto Internacional de Prácticas Restaurativas (IIRP Graduate School).

En junio impartió una primera sesión del curso a la que asistió todo el equipo directivo, personal del colegio, colaboradores y dos colegiales en representación de los colegiales y colegialas.

 

 

Comenzamos con unas notas teóricas sobre las Prácticas Restaurativas en las que constatamos cómo su implementación proporciona una visión constructiva ante los conflictos, poniendo la atención en reparar los daños e identificar las causas para prevenir la repetición de esas situaciones. También, promueve el respeto mutuo y la empatía mediante una comunicación más profunda, lo cual impulsa la responsabilidad personal y fortalece las habilidades sociales.

Continuamos aplicando la teoría de forma práctica con situaciones hipotéticas que se pueden dar dentro del colegio mayor: “De esta forma vimos cómo funcionan las herramientas que nos ofrece esta metodología”, cuenta Ignacio, uno de los colegiales asistentes.

El colegial valoró positivamente lo que había aprendido: “A mí me parece una técnica innovadora. Me parecen herramientas muy buenas para prevenir conflictos y resolverlos de forma pacífica”.

 

 

En estos momentos se está formando y aplicando de forma práctica esta metodología en el Consejo Colegial. A través de sus herramientas, Escucha, Comunicación No Violenta y Círculos de Diálogo, se está trabajando sobre la figura de los y las Dinamizadores de Pasillo, sobre el fomento de un buen clima grupal y sobre la responsabilidad de las personas por la convivencia en el Colegio Mayor. ¡Todo un reto ilusionante!

una profesora imparte un taller de estudio a colegiales universitarios en el Colegio Mayor Larraona

Se aproxima la época de exámenes…Y llegamos preparados

Una vez empieza la vida universitaria hay mucho que aprender y reaprender en esta nueva etapa. En el Colegio Mayor Larraona buscamos un acompañamiento efectivo para los colegiales y colegialas en su día a día, tanto en su desarrollo personal como también académico. Por ello, este año damos continuidad a nuestros talleres de estudio, con sesiones destinadas a ofrecer seguimiento académico, asesoramiento personalizado y facilitar el paso del colegio a la universidad.

 

estudiantes universitarios en frente de diapositiva del taller de estudio

 

El curso forma parte de un proyecto APS del prácticum de la Facultad de Educación y psicología de Lucía Sáez, pedagoga y maestra de Educación Infantil, quien se encarga de organizar y realizar los talleres a lo largo del cuatrimestre. El 2 de octubre tuvimos nuestra segunda sesión teórica de este año académico, y Lucía nos contó cómo se ha refinado el contenido y la organización este curso.

 

“Este año, he decidido partir el taller en tres horarios para trabajar con grupos más pequeños y poder hacer una sesión más personalizada”.

 

No es lo mismo un estudiante de medicina que uno de letras, por lo cual esta vez se han dividido los horarios según las carreras más cercanas entre sí. Creemos que lo mejor es optar por grupos más pequeños que compartan intereses y se puedan abrir entre ellos. Así, se logra impartir una base de conocimientos más sólida y enfocada a el tipo de necesidades de cada plan de estudios.

 

profesora Lucía Sáez en el Colegio Mayor Larraona

 

Como cada año, en las primeras sesiones dedicamos un espacio importante a plantear cuestiones desde la base: “qué son los exámenes parciales”, “qué es estudiar y para qué”, para luego pasar a preguntarnos “cómo afrontar los exámenes de la mejor manera” o “cómo hacer un plan de estudio detallado”. Esta sesión la iniciamos con una actividad sobre la importancia de prestar atención y leer bien los enunciados de un examen. Proyectamos una lista de instrucciones larga, cuya primera instrucción era leer la lista entera antes de empezar, y última instrucción era no hacer nada de la lista. Pocos de nuestros colegiales y colegialas leyeron hasta el final y tuvimos que esperar que el resto terminará de contar hasta diez, decir frases sin sentido y gritar sus nombres. Entendimos cómo la falta de práctica de algo tan sencillo puede luego definir el rendimiento en un examen.

 

 

Luego, pasamos a explicar algo muy importante para nosotros que parte de la siguiente frase: “Soñar está muy bien, pero tener un plan detallado hacia tu objetivo es mucho mejor” Queremos enseñarles a ponerse en acción (‘Take action’). Es primordial aprender a convertir los fallos en mejoras, y para ello, poder distinguir en lo que puedo actuar y en lo que no, para focalizar el esfuerzo. Y para que lo entiendan mejor les hemos mostrado la distinción entre la zona de preocupación y la zona de influencia. Los estudiantes suelen pasar más tiempo de lo esperado en la zona de preocupación, de manera inconsciente, y queremos ayudarles a visualizar e identificar esto. La zona de preocupación incluye todas aquellas cosas que no se pueden controlar: el tipo de examen, la corrección de los profesores, lo que hacen los demás en clase.

La clave es poder asimilar estas variables con tranquilidad y reconducir la acción a buscar otra solución viable. Así, uno entra la zona de influencia, donde se toman en consideración todas las cosas en las que uno puede tomar medidas y actuar, y que suelen pasar por desapercibidas. Por ejemplo, descansar y comer bien, mantener mis compromisos, ser agradecido y ser muy sincero con uno mismo. Esto suele marcar la diferencia y es ahí donde buscamos centrar la atención.

Nuestros alumnos y alumnas buscan reaprender el formato de estudio en esta nueva etapa y en estos talleres podrán asentar una base sólida para que esto no sea una preocupación y puedan avanzar con mayor confianza. Así, nos estamos preparando juntos para abordar lo que se presenta este semestre.

 

 

 

 

 

la educadora Ángeles Cabido

“Educar la mirada, descubrir el corazón” – Primera sesión del curso “Amarme, amarte”

Los días 4 y 18 de octubre, nuestros colegiales de primer año tuvieron la primera sesión del taller “Amarme, amarte”, un curso obligatorio dentro de nuestro programa de formación afectivo-sexual. Lo imparte la docente y coach familiar Ángeles Cabido, experta en educación afectivo-sexual y en acompañamiento educativo.

 

estudiante sostiene un espejo en la mano

 

Un cambio de mirada

Para amar bien a otro, antes hay que aprender a amarse a uno mismo reconociendo qué es y qué no es el amor. “Amarte es descubrirte como un bien, querer y buscar tu bien, querer ser un bien ”. Uno de los objetivos del taller es que los colegiales descubran su amabilidad, su valor infinito y su belleza personal.

“No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Tú, ¿cómo te ves?”, comenzaba preguntando la educadora. Invitó a mostrarse “sin-cera”, ya que a veces nos cuesta mostrarnos como somos: en redes sociales, con la gente con la que convivimos… Para ello, planteó una pequeña dinámica con espejos sobre la mirada y la persona. “Mírate. ¿Te gustas?”, preguntaba. “La autoestima es aprender a mirarte con los ojos de tu abuela”. Recordó que nuestros abuelos, nuestros padres, las personas que nos aman, nos hacen presente nuestro valor. Para los cristianos, además, es importante aprender a mirarse con los ojos de ternura y de amor Dios.  “La belleza está en los ojos de quien sabe apreciarla, de quien mira con amor. Quien te quiere te mira bien”, afirmaba. A los que están saliendo con alguien, les planteó cómo creen que su pareja se siente valorada en sus ojos y les propuso “entrenar la mirada” para que fuera “de 10”.

Este camino de autoconocimiento, para llegar a amarnos y comprendernos mejor, pasa por reconocer que todos tenemos defectos y heridas. “Lo que llevamos en el corazón es lo que vamos a dar a la pareja actual y en el futuro. Estamos condicionados por nuestros factores fisiológicos–somos seres sexuados–, por la experiencia directa –cómo nos han tratado, la mirada que tenemos sobre nosotros mismos– y por el entorno, las modas que nos rodean. Condicionados, pero no determinados”, explicaba Ángeles. Animó a tomar conciencia de si existen heridas que necesitan sanarse y, en ese caso, pedir ayuda a los educadores o profesionales que corresponda.

 

Ángeles Cabido imparte una charla en el Colegio Mayor

 

El peligro de la pornografía

Mediante vídeos y testimonios concretos, Ángeles mostró que lo que entra por los ojos impacta nuestro cerebro y nuestro corazón. “Cuida lo que miras, deseas y proyectas. Lo que ves con los ojos llega al corazón. Si tienes deseos auténticos de ser amado y mirado de 10, de que en tus ojos tu pareja se sienta mirada y amada de 10, entonces hay que cuidar lo que miramos”, advirtió. Detalló las consecuencias que tiene la pornografía en la vida de quien la consume y en la de los demás: “Te cambia la configuración cerebral y la forma de ver las relaciones sexuales. Como tu cerebro se acostumbra a esos impactos, cada vez necesitas más frecuencia y que sea más explícito. Y te convierte en cómplice de la trata sexual. A mayor consumo, mayor producción y explotación”. Animó a informarse sobre esta cuestión y a pedir ayuda si es necesario, con recomendaciones como el proyecto www.daleunavuelta.org.

“Pensar en otras personas como objetos de placer es olvidarse de que la persona es un fin en sí misma, una unidad corpóreo-espiritual. Tú no tienes cuerpo, eres cuerpo. Y los demás tampoco tienen cuerpo, son cuerpo. Lo que tenemos podemos dejar de tenerlo, pero si dejamos de tener cuerpo, dejamos de ser. Si me acerco al cuerpo, me acerco al alma porque la persona es una unidad”. Recalcó que lo contrario del amor es el uso. «A nadie le gusta que le usen. La persona no es para ser usada, no es un medio, sino un fin en sí misma. Cuando a una persona se le usa para conseguir un fin, se le rebaja a la categoría de objeto y esto siempre acaba rompiendo el corazón».

 

subdirectora del colegio mayor y profesora experta en formación afectivo-sexual

 

Aprender a gestionar las emociones

La siguiente sesión tratará sobre la gestión emocional y las relaciones afectivas, para que los jóvenes puedan interpretar sus afectos y crecer en autoestima, manteniendo relaciones sanas y respetuosas. “Tenemos que distinguir la emoción –breve, intensa– del sentimiento, que es la emoción pensada, no tan intensa, pero duradera. Tú no eliges qué sientes, pero sí qué haces con eso”, aclaró la docente. En ese sentido, el objetivo es que los estudiantes aprendan a distinguir entre atracción, enamoramiento y amor, y que comprendan cuál es el significado y el valor de los gestos afectivos.

La última parte tendrá que ver con la sexualidad. Los colegiales seguirán profundizando, a través de historias reales, en las dimensiones de la persona, la sexualidad y las relaciones sexuales y valorarán qué es el verdadero sexo seguro y cuáles son las claves para amar. Todo esto les permitirá vivir una sexualidad plena y ahondar en sus anhelos más profundos y en el tesoro de su vocación al amor. “¿Sabéis por qué os gustan tanto los likes en vuestras fotos de Instagram?Porque nuestro corazón está hecho para ser elegido y preferido, pero no cualquier forma de amar satisface el corazón. Sobre ello profundizaremos en las siguientes sesiones».

un estudiante se mira en un espejo

 

 

 

 

 

grupo de estudiantes en taller de psicología

Aprendiendo a vivir bien – Taller de Psicología

El objetivo de los universitarios es aprender, y no solo en el ámbito académico. Su formación se extiende más allá de las clases, con las vivencias que tienen en el Colegio Mayor y en la ciudad, con sus compañeros en el día a día… Porque como explica Fernando Ventura Basterrica, profesor de filosofía y psicología, no es lo mismo el saber, que se puede adquirir en la universidad, que la sabiduría. Y con frecuencia las personas no sabemos vivir bien. Por ello, el profesor está impartiendo un taller para nuestros colegiales titulado “Psicología para la buena vida”.

 

profesor de psicología

 

Aprendices de sabio

Los miércoles alternos a las 19:30h, un grupo de chicas y chicos se reúne en torno a Fernando para convertirse en ‘aprendices de sabio’ –el taller está basado en el libro de Bernabé Tierno titulado así. Fernando pretende que el curso sea práctico y sencillo, que ayude a los colegiales en su vida. Y eso empieza por reconocer, como Sócrates, que no sabemos nada. “En el libro se hace un diagnóstico: el ser humano no sabe vivir. Y el secreto está en la humildad de ser aprendices”, expone. “No es que tengamos que ser ignorantes, sino que cuando uno se da cuenta de que no sabe nada, es cuando se activa el deseo y la posibilidad del conocimiento, de lograr sabiduría”.

 

libros de psicología

 

Pasar a la acción

En las sesiones los colegiales averiguarán, en primer lugar, cuáles son “los vacíos, las necesidades ocultas e insatisfechas que nos impulsan a adoptar posturas compensatorias”, como explica Fernando. “En la vida, el deseo de ser el primero y de buscar el éxito, por ejemplo, es normal, es bueno. Pero tiene una parte que se puede volver contra nosotros”. Presenta una lista de doce “vacíos” que impiden el tránsito a la sabiduría. Se trata de una serie de “necesidades trampa” que nuestra mente se crea y que nos confunde en el camino al saber auténtico. Por ejemplo: que todo esté y sea perfecto, tener y atesorar cosas, criticarlo todo…

A continuación, el profesor propone pasar a la acción según siete principios universales, unos “cimientos sólidos” sobre los que construir el aprendizaje, como el principio de la armonía o el principio de la intención consciente.

Finalmente, el objetivo último es llevar esta sabiduría a la vida cotidiana. Para ello, los participantes dialogarán sobre situaciones cotidianas apoyados en cien reflexiones sobre conceptos como la serenidad interior, la sociabilidad o la perfección, entre otros.

Este camino lo recorrerán ayudados por libros como “El hombre en busca de sentido”, de Viktor Frankl o “El caballero de la armadura oxidada”, de Robert Fisher.

 

estudiantes sonriendo

 

Un paso más

Fernando, que ha dedicado su vida profesional a la docencia de filosofía, ética y psicología en enseñanzas medias, anteriormente fue fraile y hoy en día pertenece a la Fraternidad de los laicos franciscanos. En el taller, quiere ofrecer a los estudiantes la posibilidad de profundizar un poco más, dando un salto a la espiritualidad. Quiere darles esta posibilidad, sin que sea una imposición, puesto que el encuentro con Dios es algo personal: “Soy cristiano porque Dios me salió al encuentro. Cuando Dios es tu fundamento, cambia toda la estructura de la persona. A mí conocer a Dios, a través de San Francisco de Asís, me cambió la vida”.

Esperamos que los colegiales disfruten y aprovechen esta magnífica oportunidad para cultivar la interioridad y el autoconocimiento, para reflexionar sobre sus vidas y ganar madurez personal, e incluso, espiritual.

«Que la principal ocupación de tu vida, a partir de hoy, consista en vivirla lo mejor posible”. –Michel de Montaigne

 

 

Jornada de bienvenida Colegiales

Jornadas de bienvenida 2020

Una llegada diferente

Otros años, convocábamos a los colegiales cuatro días antes de la semana en la que comienza el curso, todos a la vez. Recibíamos a un aluvión de jóvenes y sus familias, que volvían a visitar el Colegio Mayor, esta vez, para quedarse. Este curso, hemos organizado una llegada escalonada, en grupos reducidos. Una manera muy diferente de comenzar, que nos ha permitido acoger a los estudiantes y a sus acompañantes de forma segura y controlada. “Las familias lo han agradecido”, comenta Santiago Conde, nuestro director. Señalética, geles, documentación… Preparamos todo con la misma ilusión que otras veces o más, puesto que había algunas familias a las que no habíamos conocido. Otras repiten, como los Herrerías López de Heredia que venían a acompañar a Nicolás, el segundo hijo que es colegial de Larraona.

Familia Herrerías Larraona

Información práctica y actividades

En cada turno de llegada, se hicieron dos reuniones simultáneas en pequeños grupos. Santiago, Xabier Cabrerizo, subdirector, y el Padre Josu Jiménez, nuestro capellán, impartieron las charlas. Hablaron sobre el protocolo sanitario, alergias y cuestiones médicas, horarios de recepción y de comidas, protección de datos, canales de contacto y actividades de vida colegial.

“Se va a seguir haciendo actividades, pero con aforo reducido”, aseguró Santiago, el director. Xabier recordó que por participar y organizarlas los colegiales podrán ganar puntos que les permitirán elegir habitación para el próximo curso. “Una de las diferencias entre una residencia y un Colegio Mayor es la oferta de formación”, afirmó.

Josu invitó a apuntarse a las actividades de pastoral a todo aquel que tenga alguna inquietud espiritual, o que desee seguir creciendo en la fe en la que ha sido educado. La misa dominical y el grupo de fe y vida seguirán desarrollándose como otros años, cumpliendo con las distancias y medidas de seguridad pertinentes.

Reunión de bienvenida

Acompañamiento a los colegiales de primer año

En la reunión, se explicó en qué consiste nuestro programa de acompañamiento. Todos los colegiales de primer año se reúnen al menos una vez con algún miembro de la dirección. En esta reunión individual, se les invita a expresar sus inquietudes con libertad: qué tal están, si tienen alguna dificultad para adaptarse a la universidad o a la ciudad, etc. Las siguientes reuniones son voluntarias. El objetivo de este programa es ofrecer un apoyo mayor a los colegiales nuevos, además del acompañamiento que realizamos día a día de manera informal.

Además, en enero estos estudiantes deben mostrarnos las notas. Si hay algún alumno que ha tenido dos o más suspensos, hablamos con él para ver por qué ha sido: un método de estudio inadecuado, falta de estudio, no le gusta el grado… Después enviamos un correo a los padres contando el contenido de la reunión, lo que nos permite hacer un seguimiento y mantener a los padres informados. Sabemos que el primer semestre de la universidad se hace muy corto: en septiembre es todo nuevo, en octubre ya hay parciales y en diciembre empiezan los exámenes. Nuestro propósito es que todos los estudiantes cojan las riendas en el tema académico, que sean responsables. “Libertad responsable”, ese es nuestro lema.

Subdirector Xabier Cabrerizo

Responsabilidad ante la situación sanitaria 

La situación provocada por el coronavirus exige responsabilidad y prudencia en todos los ámbitos. En concreto, desde la Universidad de Navarra, nos han pedido colaboración para velar por la seguridad de los estudiantes en relación con el ocio nocturno. En la Comunidad Foral de Navarra actualmente están prohibidos los botellones; los locales de restauración tienen la obligación de cerrar a la 1:00 AM y las discotecas permanecen cerradas. Por todo esto, hemos decidido limitar el horario de entrada de nuestros colegiales hasta las 2:00 AM. Además, no podrán salir del Colegio Mayor pasadas las 24:00 PM.

En el ámbito del Colegio Mayor, hemos implementado un protocolo de seguridad, que vamos perfeccionando constantemente con pequeñas nuevas medidas, como la desinfección de las llaves cada vez que los colegiales las dejan en recepción. Ante esta situación, Xabier Cabrerizo nos recuerda tres cosas importantes:

  1. Tranquilidad. No podemos vivir con miedo: es sobre todo un mensaje para las familias. Nuestro protocolo atiende a todas las medidas recomendadas por las autoridades y contamos con una zona de aislamiento en caso de haber personas contagiadas en nuestras instalaciones.
  2. Responsabilidad. Debemos cumplir las normas allá donde vayamos y ser responsables, porque esto afectará al resto de las personas con las que estemos.
  3. Participación. Los colegiales están invitados a compartir sus ideas para mejorar o completar el protocolo del Colegio Mayor.

Por supuesto, todo esto acompañado de la triada: distancia social, lavado de manos y mascarilla.

 

Siguiendo estas medidas, dimos la bienvenida a nuestros colegiales en unas jornadas que fueron distintas de las de otros años, pero movidas por el mismo espíritu de acogida, alegría e ilusión. Curso 2020-2021, allá vamos.