Colegiales hablando charla

Amar con conciencia

Tras la primera sesión del programa Amarme/Amarte, centrada en la mirada y la autoestima, los colegiales y colegialas participaron esta semana en la sesión titulada “Un amor , ¿de película?”.   En este segundo encuentro, la educadora Ángeles Cabido invitó a reflexionar sobre las relaciones afectivas y en cómo construir vínculos que no se queden en la idealización, sino que se sostengan en el conocimiento, el compromiso y el cuidado del otro.

 

Dos colegiales hablando

 

Empezar a conocerse desde el principio

Ángeles arrancó con un relato personal que sirvió para introducir una idea clave: “amar no es improvisar, sino decidir con verdad”. A partir de su propia experiencia, explicó que “no basta con lo que se siente al principio, sino que es necesario hacerse las preguntas adecuadas para descubrir quién es realmente esa persona”.

Con esa premisa, propuso una dinámica en parejas en la que los y las jóvenes tuvieron que pensar cuáles serían esas tres preguntas esenciales que habría que hacer al iniciar una relación. Las respuestas apuntaron a cuestiones esenciales como el compromiso, el proyecto de vida y lo que cada uno está dispuesto a ofrecer. Ángeles subrayó la importancia de “conocerse y descubrirse en el día a día para construir relaciones con sentido”.

 

Ángeles Cabido y colegial dinámica de grupo

 

Las relaciones dejan huella

Las relaciones humanas dejan huella, aunque no siempre sea visible. Para trabajar en esta idea, Ángeles contó con la ayuda de un colegial voluntario, explicando que se trataba de una manera simbólica de reflexionar sobre el impacto de las acciones. A través de pequeños gestos, mostró cómo una marca puede permanecer en nuestro cuerpo, aunque el dolor no se manifieste de forma explícita.

Del mismo modo, toda relación deja una marca, positiva o negativa. Por eso, la educadora insistió en la importancia de aprender a amar, sabiendo cómo queremos ser amados; y de corregir aquellas acciones que dañan el cuerpo o el alma, “ya que ese tipo de dinámicas acaban convirtiéndose en relaciones tóxicas”. incluso puede que “te hayas acostumbrado y no notes el daño, pero la huella está ahí”.

 

Ángeles Cabido charla taller Amarte

 

Amor y enamoramiento

El amor no es ciego, el enamoramiento sí. A veces, cuando nos enamoramos, corremos el riesgo de idealizar e imaginar a la persona y pasar  más tiempo con la persona que uno construye en su cabeza que con la persona real que tiene delante. “¿Has pasado más tiempo con la persona real o con la de tu imaginación?”, planteó, señalando que muchas decepciones nacen cuando el otro no responde a la imagen que uno había creado.    

El dinamismo afectivo suele empezar con la atracción, la emoción de “me gustas” ahora mismo. Si esta emoción se alimenta puede pasar a enamoramiento, “siento que te quiero”, por ahora. Este sentimiento de amor es muy bonito pero no es suficiente. Para construir un amor que dure para siempre se necesita tiempo, libertad, conocimiento y determinación la de “querer quererte”. Pero, ¿cuál es la base para construir un amor así?

 

Ángeles cabido dinámica

 

Construir un amor que dure

En el tramo final de la sesión, Ángeles invitó a pensar en las relaciones como una construcción. Recordó que un amor que quiera durar necesita algo más que emoción: “requiere un proyecto, una base y unos buenos materiales”. Sobre una cartulina con el dibujo de una casa, los colegiales y colegialas fueron escribiendo en post-its aquellos elementos que consideran imprescindibles en una relación. De pie, alrededor del mural, fueron apareciendo palabras como confianza, lealtad, comunicación, sinceridad, respeto, apoyo o perdón.

 

Ángeles Cabido explicando colegiales

 

A partir de esa imagen, Ángeles explicó que una estructura solo se sostiene si tiene una base firme y buenos materiales, y que lo mismo ocurre con las relaciones. Subrayó que esos elementos no son opcionales y que es necesario saber qué valores son irrenunciables para uno mismo antes de construir un proyecto con otra persona, porque “elegir bien los materiales es la clave para que una relación de amor no se venga abajo con el tiempo”.

 

Post-its construir relaciones

 

Por último, se habló de la crisis como una oportunidad en la relación destacando que “los peores momentos obligan a revisar las grandes razones que nos llevaron a estar juntos” y que dichas razones hay que tenerlas antes de iniciar la relación porque sin ellas todos se vendría abajo pero si perduran, la mayoría de las crisis se podrán superar.

ignacio lópez microbiólogo

«No me llames flora, llámame microbiota»

El pasado miércoles, y a pesar de la lluvia, la sala estaba llena en el segundo Think and Beer del año. No era para menos. El invitado era Ignacio López Goñi, microbiólogo, profesor y divulgador, y la expectación se notaba desde antes de empezar.

 

 

Hace diez años, investigadores canadienses decidieron retirar la microbiota intestinal de ratones y sustituirla por la de personas con depresión. El resultado fue tan sorprendente como inquietante: los ratones comenzaron a mostrar comportamientos depresivos. Aquello demostraba que ese conjunto de bacterias era capaz de influir directamente en el cerebro de los animales de laboratorio. Así comenzaba Ignacio, dejando en el aire una pregunta que acompañaría toda la charla: “¿hasta qué punto lo que sentimos puede estar relacionado con algo tan invisible como las bacterias?”.

 

 

La respuesta, aclaró enseguida, no es tan simple. Ese experimento no significa que hoy podamos curar la depresión en humanos mediante trasplantes de microbiota intestinal. “No, al menos por ahora”, subrayó. Aun así, el ejemplo sirvió para abrir la puerta a un mundo que Ignacio fue explicando con un tono cercano y salpicado de humor.

 

 

Habló de ese conjunto de microorganismos que habitan en nuestro cuerpo —no solo en el intestino, también en la piel o en la boca—y bromeó incluso con el término, recordando que durante años se ha hablado de “flora intestinal”, algo que a los microbiólogos no les convence demasiado: “no me llames flora, llámame microbiota”. Entre risas, fue quedando claro que cada persona tiene una especie de huella propia, cambiante a lo largo de la vida y muy influida por factores como la alimentación, el estrés o la edad.

 

 

El microbiólogo habló del estrés, la ansiedad y de cómo situaciones cotidianas –como los periodos de exámenes– pueden ir acompañadas de cambios en las bacterias intestinales. Cerebro e intestino están conectados a nivel neuronal, lo que ayuda a entender por qué lo que ocurre en uno puede reflejarse en el otro.  Por eso, “cuando estamos estresados, se nos pueden mover las tripas, o cuando tenemos problemas digestivos podemos estar de mal humor”. Aclaró, eso sí, que encontrar una microbiota alterada no implica que ahí esté el origen del problema. “Correlación no es causalidad”, insistió, recordando que forma parte de un contexto más amplio.

 

 

Para terminar, Ignacio habló de algo muy concreto: qué podemos hacer para tener una salud intestinal más sana. Insistió en que la alimentación es clave y que no hace falta buscar soluciones nuevas ni complicadas. “La mejor dieta es la mediterránea”, afirmó, defendiendo la importancia de la variedad y recordando que “a la microbiota le gusta la diversidad”.

Colegialas charla

Aprender a mirarse para aprender a amar

El pasado 22 de enero, cerca de cuarenta colegiales y colegialas de primer curso participaron en la primera sesión del taller ‘Amarme, amarte’, una formación obligatoria dentro del programa afectivo-sexual del Colegio Mayor. La sesión estuvo dirigida por Ángeles Cabido, experta en educación afectivo-sexual y acompañamiento educativo, quien desde un tono cercano invitó a reflexionar sobre la importancia de la mirada en la construcción de la autoestima y las relaciones.

 

Ángeles Cabido charla Colegio MAyor

 

Abrir la caja: expectativas y relaciones

Ángeles sacó una caja de galletas de las que todos reconocemos a primera vista. No dijo qué había dentro y dejó que el misterio se instalara en la sala. La respuesta parecía evidente: galletas. Sin embargo, si esa misma caja aparece en casa de los abuelos, casi siempre guarda hilos y agujas. Algo similar ocurre cuando una persona se enamora: vemos a alguien por fuera y nos imaginamos cómo es por dentro. Ángeles explicó que el problema surge cuando, al enamorarnos, en lugar de “abrir la caja” y descubrir su contenido a través del conocimiento y el tiempo compartido, construimos una imagen desde la imaginación. En esos casos, “lo que encontramos después no siempre es lo que esperamos”.

 

Ángeles Cabido sinceridad charla

 

Apariencias y capas: lo que mostramos y lo que somos

Tras la expectación que dejó la caja sobre la mesa, un objeto de madera similar a una matrioska cambió el foco de la mirada hacia el interior. Ángeles explicó que antiguamente, en la restauración artística, se utilizaba la cera para tapar las imperfecciones de la madera, y que de ahí procede la palabra sincero: presentarse sin cera, es decir, tal y como uno es. Mientras hablaba, fue sacando una pieza de dentro de otra para mostrar las distintas capas que componen a una persona. “De una persona se puede conocer mucho y, al mismo tiempo, solo lo superficial”, señaló, subrayando que “solo quienes se muestran tal y como son, en cualquier ambiente, pueden vivir libres”.

 

Colegiales y colegialas charla sexualidad

 

La mirada y el alma: aprender a mirarse

Ángeles volvió a la caja de galletas del inicio y sacó varios espejos, con los que propuso una breve dinámica sobre la mirada y la autoestima. “Mírate. ¿Te gustas?”, preguntó, invitando a los asistentes a observarse sin juicio. Recordó que el valor de una persona no nace de la autoexigencia, sino de aprender a mirarse con amor, porque “la autoestima es aprender a mirarte con los ojos de tu abuela”.  Subrayó también que la belleza no está solo en lo que se ve, sino en la forma de mirar porque “quien te quiere, te mira bien” y animó a los jóvenes a “entrenar la mirada” para que sea una mirada que valore de verdad al otro.

 

Colegiales y colegialas charla de espalda

 

Los peligros de la pornografía

En el tramo final del taller, Ángeles advirtió del impacto que tiene la pornografía en la manera de mirar y de relacionarse. Explicó que lo que entra por los ojos influye en el cerebro y en el corazón, y llamó a cuidar la mirada si se desea una relación auténtica. “Lo contrario del amor no es el desamor, sino el uso”, afirmó, recordando que la persona no es un medio para obtener placer, sino un fin en sí misma, y animó a tomar conciencia y a pedir ayuda cuando sea necesario, recomendando el proyecto https://www.daleunavuelta.org/ .

 

Colegiala sonriendo charla

 

La sesión terminó con una nota de esperanza puesta especialmente en los jóvenes. Frente a una realidad llena de dificultades, “tenemos esperanza porque el corazón está bien hecho”. Por eso, en el fondo de cada persona permanecen intactos los mismos anhelos: querer, ser querido y vivir en plenitud. Reconocer esos deseos es el primer paso para aprender a mirarse y a mirar mejor.

Colegiales escuchando a invitado

Think and Beer: ¡Tiempo de debate!

El pasado miércoles un grupo de colegiales y colegialas se reunió para celebrar el primer Think and Beer del año. Eran pocos, pero con muchas ganas de hablar. Algo casi imprescindible teniendo en cuenta que el tema de la tarde giraría en torno al debate.

Antes de entrar en materia, los y las estudiantes se presentaron individualmente. Ese primer intercambio, sencillo y espontáneo, bastó para que el ambiente se relajara y la conversación empezara a tomar forma. Miguel Matellanes, concejal del Ayuntamiento de Pamplona e invitado de la tarde comenzó entonces su presentación.

 

Miguel Matellanes solo hablando sobre debate

 

Recordó cómo su primer contacto con el debate llegó en el instituto, casi sin saber muy bien en qué consistía, y cómo esa práctica fue acompañándolo después en la universidad y en su trayectoria profesional. Más que enumerar logros, explicó que el debate había sido para él “una herramienta que me ayudó a formarme, expresarme y entender mejor a los demás”.

 

Miguel Matellanes debate

 

Poco a poco fue quedando claro el eje central de la charla: la dimensión social del debate. Miguel lo describía como “un espacio que iguala, donde todos tienen un tiempo y una palabra, y donde aprender a hablar empieza por aprender a escuchar”. Se habló de quienes no siempre alzan la voz. De personas tímidas o vergonzosas que encuentran en el debate un espacio propio. Contó también su experiencia trabajando con jóvenes con discapacidad intelectual, entre ellos personas con síndrome de Down, donde “escuchar se convierte en la mejor manera de romper prejuicios”.

 

Tarjeta escrita charla debate

 

Con el debate ya sobre la mesa, llegaron las preguntas. Algunas surgieron de forma espontánea y otras a partir de tarjetas, unas en blanco y otras ya escritas, que Miguel fue repartiendo para animar a intervenir.

 

Tarjeta escrita charla debate

 

A partir de las tarjetas, las preguntas empezaron a llevar la conversación a un tono más profundo. Miguel habló entonces de la carga con la que cada uno llega a una conversación, insistiendo en que “es imposible ser una pizarra en blanco”. Esa idea llevó a reflexionar sobre cómo lo personal influye también en la forma de construir los argumentos y, en algunos casos, en la necesidad de bajarlos a la realidad concreta y ponerles rostro.

 

Colegialas Colegio Mayor Larraona

 

Desde ahí, la conversación fue derivando hacia la escucha y la forma de comunicar. Miguel repetía que debatir no empieza cuando uno habla, sino cuando es capaz de atender al otro. “No sirve de nada presentar tus argumentos si no has escuchado”, decía, en un mundo que, como él mismo reconocía, “va mucho más rápido todo”. En ese contexto, subrayó también el peso de lo no verbal y recordó que “el 93% del impacto que tenemos en la gente es lo no verbal”, advirtiendo del riesgo de quedarse solo en la forma y olvidar el fondo.

 

Colegiales y colegialas think and beer

 

El debate no se cerró con conclusiones definitivas, pero quedó claro que no se estaba hablando de algo lejano o teórico, sino de una forma muy concreta de escuchar, hablar y relacionarse con los demás.

Taller Violencias Invisibles

Violencias Invisibles: el daño que no siempre se ve

El pasado 15 de enero, los dinamizadores y dinamizadoras de pasillo participaron en una sesión formativa centrada en las violencias invisibles dentro de las relaciones personales. La actividad, impartida por la pedagoga y mediadora Patricia Valle Mena, abordó aquellas actitudes y conductas que, por su sutileza, no siempre se reconocen como violencia, pero que generan daño emocional y pasan desapercibidas por su normalización.

 

Charla Patricia Valle

 

La sesión arrancó con una pregunta sencilla: ¿qué papel juega la intención cuando se causa daño? A partir de ahí, la pedagoga guio la reflexión con un ejemplo muy claro. Imaginó un golpe con su furgoneta y propuso tres distintas reacciones ante un mismo hecho: quien reconoce el error y se responsabiliza, quien resta importancia a lo ocurrido o quien responde de forma más agresiva y se niega a repararlo. “El golpe es el mismo”, explicó, “pero la sensación con la que te quedas después no lo es”, una idea que ayudó al grupo a entender cómo, más allá del hecho en sí, las actitudes condicionan profundamente la vivencia emocional.

 

Pedagoga escuchando

 

A partir de este punto, Patricia explicó que se han identificado hasta veinte formas distintas de violencias invisibles, de las cuales seleccionó siete para trabajarlas durante la tarde: autoritarismo, control, invisibilización, luz de gas (gashlighting), manipulación, desvalorización y humor hiriente.No buscaba enumerarlas ni hablar sobre ellas de forma teórica, sino enseñar a reconocerlas en situaciones reales del día a día y detectarlas desde sus primeras manifestaciones antes de que se normalicen.

 

 

A través de ejemplos cotidianos y comparaciones muy visuales, la reflexión fue girando en torno a cómo determinadas actitudes, gestos y silencios pueden generar daño. Actitudes como la falta de reconocimiento, no devolver un saludo o ignorar una intervención fueron algunos de ellos. “Son conductas que muchas veces se normalizan, y por eso cuesta tanto identificarlas”.

Más que una charla, la sesión fue un espacio de diálogo. Los dinamizadores y dinamizadoras escucharon, asintieron, discreparon y plantearon dudas, compartiendo ejemplos y contrastando puntos de vista a partir de lo que se iba trabajando.

 

Actividad dinámica Colegio Mayor

 

En la parte final de la sesión, Patricia propuso una dinámica práctica para trasladar lo trabajado a experiencias concretas. A través de cartulinas y post-it de distintos colores, los colegiales y colegialas escribieron situaciones concretas que hubieran vivido de violencias invisibles. “No se trata de juzgar, sino de poder reconocer estas situaciones”, explicó. Así, comenzaron a escribir momentos en los que habían ejercido alguna de esas conductas, situaciones en las que las habían sufrido y los motivos asociados a cada caso.

 

 

Este taller forma parte del compromiso del Colegio Mayor Larraona por seguir reforzando la formación en convivencia y bienestar emocional, poniendo el foco en aquellas realidades cotidianas que, aunque no siempre se ven, también importan.

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¿Cómo suena Larraona? La música en nuestro colegio mayor

Combo 1, Combo 2, Larrabanda, la banda de Larraona… Todavía no hay nombre para los colegiales y colegialas que cada lunes y martes a las 20:00 se reúnen, cada uno de distintos niveles, carreras y talentos, para tocar juntos. Este año, son tantas las personas interesadas en desarrollar su lado musical, que se ha divido el grupo en dos días. Javier Albiac, nuestro colegial organizador de ambas bandas, nos cuenta un poco sobre esta nueva agrupación que se suma a la que se creó el curso pasado.

 

 

Nuestro violinista

Es el cuarto año de Javier en Larraona, pero lleva toda una vida practicando el violín. Tras 10 años en el Conservatorio Profesional de Música de Alcañiz (Teruel), de donde viene, Javier decidió dejar de lado la carrera musical para centrarse en estudiar Medicina. Sin embargo, eso no significa que la historia haya quedado ahí: “Dejé lo que es continuar la carrera, pero yo sigo tocando el violín”.

 

 

Este año Javier sigue siendo nuestro colegial organizador de las agrupaciones musicales del colegio mayor y nos comenta que cada vez más, crece el número de personas implicadas. Ahora, el horario se divide en dos, pues son muchos los colegiales y colegialas con talento y ganas de desarrollar su lado musical.  Además, Javier se encarga tanto de la organización de los ensayos como la coordinación de los eventos que tanto ayudan a las bandas a crecer.

 

 

La “nueva” banda de Larraona

Javier nos comenta que, en septiembre, cuando empezó este segundo grupo, tomó un tiempo en asentarse con aquellas personas que estaban realmente interesadas y dispuestas a practicar con continuidad. Ahora mismo, quienes conforman este segundo grupo son: Javier Albiac (violinista), Íñigo Estensoro (piano), Ager Uribe (piano), Marina Hinojosa (voz), Kadir Yigit Uysal (maracas), Martín Carrera (bajo), Violeta Diego (batería), Pedro Sanz (guitarra y piano).

Cada semana de ensayo, el profesor de música Javier Aramendia, quien dirige y supervisa las reuniones, guía a cada instrumento a través de una nueva pieza. Se hacen arreglos en los tonos para poder encajar la música con las necesidades del grupo y con los instrumentos que participan.

 

 

Poco a poco, ensayo por ensayo y pieza por pieza, va creciendo el repertorio. Javier nos cuenta que, en Larraona, tras años de música clásica en el conservatorio, ha podido pasar a probar obras más actuales. El violín no es un instrumento que casa mucho en esto, pero justamente por eso, el violín de Javier se ha convertido en un poco de todo. “Si falta alguna voz masculina la hago yo con el violín; un saxofón, voces de coro…”.

 

Un poco de la trayectoria

A lo largo de este curso, la banda ha podido presentarse en el Día solidario por Valencia, la Fiesta de Navidad, y  recientemente en el evento del Proyecto Langeti que se dio a cabo en el colegio mayor hace dos semanas. Ahora, el siguiente objetivo es el 28 de febrero, donde la banda se va a presentar junto a otros dos grupos de la escuela de música Kithara, del profesor Javier Aramendia, en un pequeño concierto en un bar.

 

 

Con el orgullo del crecimiento de esta iniciativa musical, tenemos la seguridad de que seguirán apareciendo nuevas oportunidades que podrán aprovechar.

¡A seguir practicando y aumentando el repertorio!

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Conoce a Natalia, colegiala con alma de poeta

Natalia Treviño ha venido este curso desde Monterrey México a la Universidad de Navarra. Empezó sus estudios este septiembre en Literatura y Lenguas Españolas con Diploma de Escritura Creativa, y nos cuenta cómo ha sido su experiencia hasta ahora.

 

Conoce a Natalia

En el momento de decidir dónde estudiar, Natalia nos cuenta que en Monterrey recibió recomendaciones sobre Pamplona, la universidad y los colegios mayores. Encontrarse con un plan de estudios tan completo de la carrera de Lengua y Literatura fue el punto decisivo para venir a Pamplona. A Natalia eso es lo que más le interesa, el mundo de las letras y la posibilidad de trabajar en una editorial en un futuro, pues tiene especial afán por la escritura creativa. Además, le llama la atención el estudio de la lengua y los idiomas desde la filología y la docencia.

 

 

Al llegar, se encontró con una gran sorpresa. “Pamplona es una ciudad muy cultural”. Desde su llegada, ha podido atender a varios recitales de poesía, presentaciones de libro, y diversas actividades culturales incentivadas por docentes, o recomendadas por sus compañeros y compañeras. Le gusta que la ciudad esté siempre viva y que haya distintas oportunidades de conocer y visitar librerías y espacios culturales, entre otros.

El pasado septiembre, Natalia publicó un poemario de 70 escritos titulado Almas entrelazadas. El libro recopila un conjunto de poemas en torno a la pérdida, la esperanza y el amor propio. La autora afirma: “El libro te lleva por ese camino en la búsqueda de la identidad”. Logró publicarlo tanto en físico como en virtual y presentarlo en distintas ferias de libro en Monterrey. Este proyecto empezó con una escritura y reescritura constante de tres meses, de donde salieron 175 poemas, y tras un proceso de selección con la editorial, finalmente se materializó el libro.

 

 

Además, Natalia también es amante del ejercicio. “Hago un poco de todo: natación, andar en bicicleta, correr”. El pasado 2 de noviembre, participó en Las murallas de Pamplona, una media maratón de 21km alrededor de Pamplona.

 

Estar fuera de casa

Otra cosa que le gusta mucho es viajar y, en Europa, ha encontrado la facilidad de poder visitar sitios. Desde la secundaria, Natalia ha estado en varios intercambios, por lo que ha vivido en distintos lugares como Niza y Canadá antes de llegar a España. Natalia nos cuenta que está acostumbrada a viajar y vivir fuera, pero que en esta ocasión ha encontrado mayor ambiente de confianza y familiaridad. “He estado en distintas residencias, pero, aquí en Larraona, nos cuidan mucho. Me siento como en casa”. Destaca la cercanía con el personal, “Hace que se sienta muy familiar, un lugar distinto”.

Para Natalia tener un lugar al que regresar y sentirse cómoda hace toda la diferencia. “En mi grado solo somos 17, pero gracias a Larraona, he podido conocer mucha gente y sentirme acompañada”. Ella destaca un sentimiento de conexión especial con los demás, mucha amabilidad y apertura. “Muchos vienen de fuera como yo y todos estamos en lo mismo, querer conocer más”. En este par de meses, Natalia ha podido establecer amistades con personas que vienen de distintas partes del mundo, amigas de Paraguay, Madrid y hasta de distintas partes de México.

Sin duda, estar fuera de casa siempre nos hace recordar las mejores cosas de ella. “Extraño a mis amigos, mi familia, y, sobre todo, la comida”. Justamente por ello, Natalia agradece mucho haber encontrado un lugar en el que se siente tranquila.

El equipo del proyecto educativo de prácticas restaurativas

Implantamos la metodología de Prácticas Restaurativas en nuestro Colegio Mayor

Todo el equipo del Colegio Mayor, Equipo Directivo, Personal de Recepción, y representantes de Comedor, Cafetería y Limpieza, ha recibido una formación sobre Prácticas Restaurativas. Esta metodología comprende una serie de herramientas que pretenden desarrollar el sentido de comunidad y gestionar tensiones y conflictos desde la responsabilidad, la reparación del daño y la restauración de las relaciones. Todo ello nos ayudará a abrir espacios seguros de comunicación en nuestro Colegio Mayor para construir una comunidad aún más fuerte. Nuestra principal herramienta es acompañar a nuestros colegiales y colegialas con la voz, la palabra y la presencia. Por ello, buscamos que en esta etapa de convivencia en edad universitaria haya un espacio grande para los momentos de participación a través del diálogo.

 

 

Con esta iniciativa, queremos ir un poquito más allá y construir, reforzar y mantener relaciones sanas y fuertes entre todas las personas que vivimos y trabajamos en el Colegio Mayor, promover comportamientos responsables y reducir los indebidos, además de prevenir y resolver, con responsabilidad, las tensiones y conflictos que pudieran producirse.

Para introducir las Prácticas Restaurativas dentro de nuestro proyecto educativo, organizamos varias sesiones de formación entre junio y agosto con Elisa Arbizu, mediadora y formadora  acreditada por el Instituto Internacional de Prácticas Restaurativas (IIRP Graduate School).

En junio impartió una primera sesión del curso a la que asistió todo el equipo directivo, personal del colegio, colaboradores y dos colegiales en representación de los colegiales y colegialas.

 

 

Comenzamos con unas notas teóricas sobre las Prácticas Restaurativas en las que constatamos cómo su implementación proporciona una visión constructiva ante los conflictos, poniendo la atención en reparar los daños e identificar las causas para prevenir la repetición de esas situaciones. También, promueve el respeto mutuo y la empatía mediante una comunicación más profunda, lo cual impulsa la responsabilidad personal y fortalece las habilidades sociales.

Continuamos aplicando la teoría de forma práctica con situaciones hipotéticas que se pueden dar dentro del colegio mayor: “De esta forma vimos cómo funcionan las herramientas que nos ofrece esta metodología”, cuenta Ignacio, uno de los colegiales asistentes.

El colegial valoró positivamente lo que había aprendido: “A mí me parece una técnica innovadora. Me parecen herramientas muy buenas para prevenir conflictos y resolverlos de forma pacífica”.

 

 

En estos momentos se está formando y aplicando de forma práctica esta metodología en el Consejo Colegial. A través de sus herramientas, Escucha, Comunicación No Violenta y Círculos de Diálogo, se está trabajando sobre la figura de los y las Dinamizadores de Pasillo, sobre el fomento de un buen clima grupal y sobre la responsabilidad de las personas por la convivencia en el Colegio Mayor. ¡Todo un reto ilusionante!

una profesora imparte un taller de estudio a colegiales universitarios en el Colegio Mayor Larraona

Se aproxima la época de exámenes…Y llegamos preparados

Una vez empieza la vida universitaria hay mucho que aprender y reaprender en esta nueva etapa. En el Colegio Mayor Larraona buscamos un acompañamiento efectivo para los colegiales y colegialas en su día a día, tanto en su desarrollo personal como también académico. Por ello, este año damos continuidad a nuestros talleres de estudio, con sesiones destinadas a ofrecer seguimiento académico, asesoramiento personalizado y facilitar el paso del colegio a la universidad.

 

estudiantes universitarios en frente de diapositiva del taller de estudio

 

El curso forma parte de un proyecto APS del prácticum de la Facultad de Educación y psicología de Lucía Sáez, pedagoga y maestra de Educación Infantil, quien se encarga de organizar y realizar los talleres a lo largo del cuatrimestre. El 2 de octubre tuvimos nuestra segunda sesión teórica de este año académico, y Lucía nos contó cómo se ha refinado el contenido y la organización este curso.

 

“Este año, he decidido partir el taller en tres horarios para trabajar con grupos más pequeños y poder hacer una sesión más personalizada”.

 

No es lo mismo un estudiante de medicina que uno de letras, por lo cual esta vez se han dividido los horarios según las carreras más cercanas entre sí. Creemos que lo mejor es optar por grupos más pequeños que compartan intereses y se puedan abrir entre ellos. Así, se logra impartir una base de conocimientos más sólida y enfocada a el tipo de necesidades de cada plan de estudios.

 

profesora Lucía Sáez en el Colegio Mayor Larraona

 

Como cada año, en las primeras sesiones dedicamos un espacio importante a plantear cuestiones desde la base: “qué son los exámenes parciales”, “qué es estudiar y para qué”, para luego pasar a preguntarnos “cómo afrontar los exámenes de la mejor manera” o “cómo hacer un plan de estudio detallado”. Esta sesión la iniciamos con una actividad sobre la importancia de prestar atención y leer bien los enunciados de un examen. Proyectamos una lista de instrucciones larga, cuya primera instrucción era leer la lista entera antes de empezar, y última instrucción era no hacer nada de la lista. Pocos de nuestros colegiales y colegialas leyeron hasta el final y tuvimos que esperar que el resto terminará de contar hasta diez, decir frases sin sentido y gritar sus nombres. Entendimos cómo la falta de práctica de algo tan sencillo puede luego definir el rendimiento en un examen.

 

 

Luego, pasamos a explicar algo muy importante para nosotros que parte de la siguiente frase: “Soñar está muy bien, pero tener un plan detallado hacia tu objetivo es mucho mejor” Queremos enseñarles a ponerse en acción (‘Take action’). Es primordial aprender a convertir los fallos en mejoras, y para ello, poder distinguir en lo que puedo actuar y en lo que no, para focalizar el esfuerzo. Y para que lo entiendan mejor les hemos mostrado la distinción entre la zona de preocupación y la zona de influencia. Los estudiantes suelen pasar más tiempo de lo esperado en la zona de preocupación, de manera inconsciente, y queremos ayudarles a visualizar e identificar esto. La zona de preocupación incluye todas aquellas cosas que no se pueden controlar: el tipo de examen, la corrección de los profesores, lo que hacen los demás en clase.

La clave es poder asimilar estas variables con tranquilidad y reconducir la acción a buscar otra solución viable. Así, uno entra la zona de influencia, donde se toman en consideración todas las cosas en las que uno puede tomar medidas y actuar, y que suelen pasar por desapercibidas. Por ejemplo, descansar y comer bien, mantener mis compromisos, ser agradecido y ser muy sincero con uno mismo. Esto suele marcar la diferencia y es ahí donde buscamos centrar la atención.

Nuestros alumnos y alumnas buscan reaprender el formato de estudio en esta nueva etapa y en estos talleres podrán asentar una base sólida para que esto no sea una preocupación y puedan avanzar con mayor confianza. Así, nos estamos preparando juntos para abordar lo que se presenta este semestre.

 

 

 

 

 

la educadora Ángeles Cabido

“Educar la mirada, descubrir el corazón” – Primera sesión del curso “Amarme, amarte”

Los días 4 y 18 de octubre, nuestros colegiales de primer año tuvieron la primera sesión del taller “Amarme, amarte”, un curso obligatorio dentro de nuestro programa de formación afectivo-sexual. Lo imparte la docente y coach familiar Ángeles Cabido, experta en educación afectivo-sexual y en acompañamiento educativo.

 

estudiante sostiene un espejo en la mano

 

Un cambio de mirada

Para amar bien a otro, antes hay que aprender a amarse a uno mismo reconociendo qué es y qué no es el amor. “Amarte es descubrirte como un bien, querer y buscar tu bien, querer ser un bien ”. Uno de los objetivos del taller es que los colegiales descubran su amabilidad, su valor infinito y su belleza personal.

“No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Tú, ¿cómo te ves?”, comenzaba preguntando la educadora. Invitó a mostrarse “sin-cera”, ya que a veces nos cuesta mostrarnos como somos: en redes sociales, con la gente con la que convivimos… Para ello, planteó una pequeña dinámica con espejos sobre la mirada y la persona. “Mírate. ¿Te gustas?”, preguntaba. “La autoestima es aprender a mirarte con los ojos de tu abuela”. Recordó que nuestros abuelos, nuestros padres, las personas que nos aman, nos hacen presente nuestro valor. Para los cristianos, además, es importante aprender a mirarse con los ojos de ternura y de amor Dios.  “La belleza está en los ojos de quien sabe apreciarla, de quien mira con amor. Quien te quiere te mira bien”, afirmaba. A los que están saliendo con alguien, les planteó cómo creen que su pareja se siente valorada en sus ojos y les propuso “entrenar la mirada” para que fuera “de 10”.

Este camino de autoconocimiento, para llegar a amarnos y comprendernos mejor, pasa por reconocer que todos tenemos defectos y heridas. “Lo que llevamos en el corazón es lo que vamos a dar a la pareja actual y en el futuro. Estamos condicionados por nuestros factores fisiológicos–somos seres sexuados–, por la experiencia directa –cómo nos han tratado, la mirada que tenemos sobre nosotros mismos– y por el entorno, las modas que nos rodean. Condicionados, pero no determinados”, explicaba Ángeles. Animó a tomar conciencia de si existen heridas que necesitan sanarse y, en ese caso, pedir ayuda a los educadores o profesionales que corresponda.

 

Ángeles Cabido imparte una charla en el Colegio Mayor

 

El peligro de la pornografía

Mediante vídeos y testimonios concretos, Ángeles mostró que lo que entra por los ojos impacta nuestro cerebro y nuestro corazón. “Cuida lo que miras, deseas y proyectas. Lo que ves con los ojos llega al corazón. Si tienes deseos auténticos de ser amado y mirado de 10, de que en tus ojos tu pareja se sienta mirada y amada de 10, entonces hay que cuidar lo que miramos”, advirtió. Detalló las consecuencias que tiene la pornografía en la vida de quien la consume y en la de los demás: “Te cambia la configuración cerebral y la forma de ver las relaciones sexuales. Como tu cerebro se acostumbra a esos impactos, cada vez necesitas más frecuencia y que sea más explícito. Y te convierte en cómplice de la trata sexual. A mayor consumo, mayor producción y explotación”. Animó a informarse sobre esta cuestión y a pedir ayuda si es necesario, con recomendaciones como el proyecto www.daleunavuelta.org.

“Pensar en otras personas como objetos de placer es olvidarse de que la persona es un fin en sí misma, una unidad corpóreo-espiritual. Tú no tienes cuerpo, eres cuerpo. Y los demás tampoco tienen cuerpo, son cuerpo. Lo que tenemos podemos dejar de tenerlo, pero si dejamos de tener cuerpo, dejamos de ser. Si me acerco al cuerpo, me acerco al alma porque la persona es una unidad”. Recalcó que lo contrario del amor es el uso. «A nadie le gusta que le usen. La persona no es para ser usada, no es un medio, sino un fin en sí misma. Cuando a una persona se le usa para conseguir un fin, se le rebaja a la categoría de objeto y esto siempre acaba rompiendo el corazón».

 

subdirectora del colegio mayor y profesora experta en formación afectivo-sexual

 

Aprender a gestionar las emociones

La siguiente sesión tratará sobre la gestión emocional y las relaciones afectivas, para que los jóvenes puedan interpretar sus afectos y crecer en autoestima, manteniendo relaciones sanas y respetuosas. “Tenemos que distinguir la emoción –breve, intensa– del sentimiento, que es la emoción pensada, no tan intensa, pero duradera. Tú no eliges qué sientes, pero sí qué haces con eso”, aclaró la docente. En ese sentido, el objetivo es que los estudiantes aprendan a distinguir entre atracción, enamoramiento y amor, y que comprendan cuál es el significado y el valor de los gestos afectivos.

La última parte tendrá que ver con la sexualidad. Los colegiales seguirán profundizando, a través de historias reales, en las dimensiones de la persona, la sexualidad y las relaciones sexuales y valorarán qué es el verdadero sexo seguro y cuáles son las claves para amar. Todo esto les permitirá vivir una sexualidad plena y ahondar en sus anhelos más profundos y en el tesoro de su vocación al amor. “¿Sabéis por qué os gustan tanto los likes en vuestras fotos de Instagram?Porque nuestro corazón está hecho para ser elegido y preferido, pero no cualquier forma de amar satisface el corazón. Sobre ello profundizaremos en las siguientes sesiones».

un estudiante se mira en un espejo