CML_PortadaNoticia3_22dic25

Ganadores del concurso de postales navideñas, fotografía y microrrelatos 2025

Un año más, el Colegio Mayor ha celebrado sus concursos creativos, que en esta edición han incluido microrrelato, fotografía y postal navideña. Tres certámenes que han vuelto a poner de manifiesto el talento, la sensibilidad y la creatividad de nuestros colegiales y colegialas.

A través de estas iniciativas buscamos fomentar la participación en la vida colegial y ofrecer un espacio en el que la comunidad colegial pueda expresar su mirada personal, tanto desde la palabra escrita como desde la imagen. El jurado ha destacado la calidad y originalidad de los trabajos presentados, lo que ha hecho especialmente difícil la elección de las personas premiadas.

¡Enhorabuena a los premiados y gracias a todos los participantes por su implicación!

Ganadores del concurso de postales navideñas

postal primer premio

Clara Ruiz – Primer premio

 

Natalia García Peinado – Segundo premio

 

Cristina Pardos – Tercer premio

 

 

Ganadores del concurso de fotografía

‘Estancia temporal, huella permanente’ de Víctor Ventura. Primer premio.

 

‘La alegría de servir entre café y sonrisas’ de Francisco Pla. Segundo premio.

 

‘¡Gente, volteen pa’ abajo!’ de Natalia Treviño. Tercer premio.

 

 

 

Ganadores del concurso de microrrelatos

PRIMER PREMIO: NATALIA TREVIÑO
‘AHÍ EXISTO’
 

Yo, como estudiante de filología, exijo mi libertad. Vivo encadenada a los clásicos, a sus textos, que tengo que analizar, uno por uno, hasta dejarlos sin nada. Ya no quiero saber nada de Aristóteles, ni de Poe y menos de García Márquez. Estoy harta. Mi imaginación se está muriendo. Suplico que me den un día –solo uno– para leer y escribir lo que yo quiera. La literatura que yo elija, esa que me salva, la que escribo a escondidas de aquellos que no la aprueban. Ahí respiro. Ahí existo.

 

 

SEGUNDO PREMIO: BELÉN PEÑUELAS
‘FÓRMULAS DE AZÚCAR’ y ‘EL BOSQUE DE PAPEL’
 

Entre exámenes y cenas compartidas, he descubierto que el laboratorio también puede oler a canela. Mientras repaso fórmulas interminables, las palabras se me escapan a los márgenes de los apuntes, buscando una vida menos exacta, más libre. Afuera, la nieve cae con la cadencia de un verso que aún no me atrevo a escribir y se disuelve antes de tocar el suelo. Cada diciembre, entre prácticas y desvelos, dejo nacer un cuento, un poema, una historia mínima. Es mi acto de rebeldía, mi respiración secreta entre compuestos y fórmulas. Anoche me dormí sobre una página inacabada. Al despertar, el papel estaba cubierto de polvo de azúcar, como si la nieve hubiese querido leerme. Y comprendí que, algún día, mis palabras también aprenderían a cuajar.

 

Se acercaban las Navidades y, con ellas, los finales, apilándose como torres de exámenes sobre mi escritorio. Pero una noche, hastiada de memorizar, abrí un cuaderno en blanco y, casi sin querer, el papel susurró: un bosque diminuto brotó ante mis ojos, con árboles de tinta, ríos de palabras y luciérnagas que recitaban versos olvidados. Caminé entre senderos que trazaba mi lápiz, descubriendo que podía reposar en sueños despiertos, que la imaginación era un refugio cálido. Al cerrar los ojos, las luces del bosque se fundieron con las del árbol de Navidad, y sentí una felicidad clara y tranquila: escribir había tejido para mí un mundo secreto donde mi espíritu podía danzar libre.

 

 

TERCER PREMIO: TRESA VERGÉS
‘EL ORIGEN DE LAS POSIBILIDADES’

Aparece sin que nadie mire: en el instante en que un estudiante, extenuado, decide intentarlo otra vez; en la risa que estalla en medio del caos; en la vulnerabilidad valiente de quien reconoce que tiene miedo a no ser suficiente. Crecer no solo va de llegar lejos. Nosotros sabemos algo distinto: Crecer va de no rendirse cuando nadie aplaude. Va de hacer sitio a los demás en la mesa, de sostener una mirada, seguir la conversación , de encender una luz cuando todo es oscuridad, y esa luz llega en forma de literatura Aquí, en Larraona descubro que el futuro no se espera: se escribe. Y quizá por eso, cuando alguien observa con atención desde fuera, se queda sin palabras: porque no está viendo estudiantes. Está viendo posibilidades.

 

4b6b4eea-ba5b-4642-bbc2-586d224e8d63 3

Una jornada para disfrutar

El sábado 29 de marzo tuvo lugar la Fiesta de Primavera, un día perfecto para despedir el curso antes de la llegada de la Semana Santa y los exámenes finales. Fue una jornada en la que disfrutamos de una barbacoa, DJ por la noche y campeonatos de ping pong, pádel y fútbol. Aunque sobre todo disfrutamos de la compañía de todas las personas que pudimos participar en esta celebración tan esperada.

Actividades deportivas 

Las actividades deportivas comenzaron a las 11.00 h. con ping pong masculino, al que más tarde se unió el campeonato de chicas. Natalia, estudiante de 1º de Medicina tuvo una buena experiencia con este deporte: “Yo he perdido en el primer partido, mi contrincante era muy buena. Pero me ha gustado mucho poder participar. Luego hemos estado viendo a las amigas que se iban clasificando y muy bien, lo han hecho muy bien”.

El pádel masculino empezó a las 15.00 h. y la final se debutó a las 18.30 h. entre Santiago Stefan, Gabriel Tirado, Gonzalo Ovejero y Jon Gracia. Fue un partido reñido e intenso que acabó con la victoria y la entrega de la txapela a Santiago y Gabriel.

Del campeonato de pádel femenino, el primer puesto fue para Maialen Iñarraieraegi y Marina Estévanez. Por otro lado, María y Jimena, estudiantes de 1º de Medicina, cuentan que fue muy divertido: “Participé en el torneo de pádel, poder escoger entre tantas actividades es guay. Además, yo no jugaba mucho al pádel así que ha sido una suerte poder participar”. Jimena, comenta, además, que hubo muy buen ambiente con las chicas: “Hubo muy buen rollo. Después tendremos cena de barbacoa, toca la banda y luego un rato de DJ. La verdad es que, con lo bien que fue en la fiesta de inicio de curso, tenemos las expectativas muy altas, nos apetece mucho el plan”.

 

En los partidos de fútbol del torneo hubo varios equipos: Larraona Medicina, los Nuevos, los Veteranos, dos equipos de Cohousing, dos equipos de excolegiales y un equipo de 2º de Bachiller del Colegio Larraona.

Se llevó a cabo desde las 14:30 h. hasta las 19:30 h., momento en el que se disputó la final. Quedó ganador el equipo del Colegio Claret Larraona, con 10 jugadores dirigidos por Iván Casimiro.

Víctor Hugo, estudiante de 2º de Medicina, y su equipo fueron eliminados por los estudiantes del Colegio Larraona en el primer encuentro: “Fue un buen partido y también está siendo un buen día”.

 

Los campeones de cada modalidad recibieron un premio de una txapela y varios puntos colegiales. A partir de las 20.00 h. ya habían acabado prácticamente todas las actividades deportivas, pero el día aún no había terminado.

Barbacoa, entrega de premios, “Larrabanda” y baile

A las 20:30 h. se organizó una cena de barbacoa y cervezas en el interior del Colegio Mayor, debido al anuncio del mal tiempo. Esta cena incluyó chistorra, hamburguesas, salchichas a la brasa y, como postre, pinchos de fruta. A las 21:30, el evento se trasladó al salón del bar, donde se anunció la entrega de premios de varios concursos:

En primer lugar a Miguel Ruiz Landeiro, Ager Uribe, Marina Hinojosa, Diego Amaro y Carla Fontaine se les entregó una txapela como reconocimiento por su participación en el Concurso Nacional de Debate de Colegios Mayores.

 

En segundo lugar, se entregaron los premios del Concurso de Fotografía, cuyos ganadores fueron los siguientes: Francisco Pla, quien recibió un premio de 150€, 15 puntos colegiales y una txapela; el segundo puesto fue para Belén Peñuelas, quien obtuvo un premio de 75€ y 10 puntos colegiales; y el tercero para Carla Cilimingras, que ganó un premio de 25€ y 5 puntos colegiales.

Por último, se anunciaron los premios del Concurso de Microrrelatos. Los tres ganadores fueron: Belén Peñuelas, con su obra «Manchar el lienzo»; Javier Areal, con «El banco eterno»; y María Montero, por «Color Morado”, respectivamente.

Más tarde, se llevó a cabo un sorteo de una experiencia en Cohousing entre todos los colegiales y colegialas que asistieron. A partir de las 22:00, las dos agrupaciones musicales del Colegio Mayor –las «Larrabandas», como las llama su coordinador, Javier Albiac­– tuvieron mucho éxito. Tocaron de 21:30 h. a 23:00 h., con 45 minutos de actuación para cada grupo. La primera de ellas interpretó música más española: Leiva, Hombres G, Oasis, Fito y Fitipaldis, Jarabe de Palo, entre otros. La segunda banda, por su parte, ofreció música más internacional, con temas como «Mamma Mia» y «I Will Survive» de Gloria Gaynor.

 

 Una despedida del curso por todo lo alto 

A partir de las 23:00, la fiesta continuó con la música de DJ Josu Millán, quien además de encargarse de la música, también se ocupó del sonido y las luces, apoyando a ambas bandas. Cada colegial tenía una invitación para traer a quien quisiese a la fiesta así que el comedor estaba llenó de gente, tanto del Colegio Mayor como invitados. Ha sido un gran día en el que todos los colegiales y colegialas hemos podido estar juntos y convivir de otra manera, a través de las actividades deportivas y sociales. Una jornada que recoge los frutos de varios meses de crecimiento personal y académico. Ahora toca concentrarse en lo que queda del curso y aprovechar bien este último tirón para rematar el esfuerzo realizado hasta ahora. ¡Vamos allá!

cámara de fotos y fotos reveladas

Ganadores del concurso de fotografía y microrrelatos 2024

Un año más, hemos organizado un concurso de fotografía y otro de literatura, esta vez en formato de microrrelato. Los participantes tenían que continuar la frase propuesta: «Tenía incertidumbre, pero pensé…«. En cuanto al concurso de fotos, la temática establecida ha sido «El Colegio Mayor Larraona: sus personas, lugares, instantes, actividades...».

Estos concursos buscan aumentar la participación en la vida colegial y fomentar la dimensión creativa de nuestros estudiantes universitarios, que siempre nos sorprenden. ¡Enhorabuena a los premiados!

Ganadores del concurso de fotografía

pistas de pádel del Colegio Mayor Larraona en Pamplona
‘Pádel’, de David Vivas. Primer premio.

 

fotografía de la catedral de Pamplona
‘A tus pies’, de Ibón Morales. Segundo premio.

 

presa de agua
‘Nosotros y los decantadores’ de María Casado. Tercer premio.


Ganadores del concurso de microrrelatos

PRIMER PREMIO: NOA MARCOS
‘JIRÓN DE CORAZÓN’
 

Tenía incertidumbre, pero pensé que el final no estaba tan cerca; sería él o yo, pero los dos no saldríamos vivos de este bosque. La hora y lugar para encontrarnos debía haber levantado mis sospechas, sin embargo, un corazón enamorado no puede razonar. El rumor de las hojas se confunde con el viento, pero yo sé que está cada vez más cerca, acechando en la oscuridad, entre los árboles, esperando a cogerme desprevenida. No obstante, lo que no sabe es que he venido preparada, asiendo con todas mis fuerzas el mango del cuchillo, aguardo, al infame traidor que se despertó conmigo esta mañana, al que a pesar de todo echaré en falta, porque en el fondo de mi negro corazón, lo amé.

 

 

SEGUNDO PREMIO: ALBERTO SOLANO
‘EL APELLIDO DE TU PADRE’
 

Tenía incertidumbre, pero pensé en mi madre y padre. La ciudad colapsaba y la guerra no cesaba. 15 años en mi espalda, mirada fija, nunca agacharé la cabeza, tras mi nombre viene el apellido de mi padre. El eco de mi madre en cada paso. “Morior invictus”, susurraba, empuñando el lema de mi padre como escudo. Con el valor de mil hombres he de salvar a los míos, sin importar lo que pase. Lanzas vienen y lanzas van, sangre, sudor y lágrimas he visto pasar.

Tengo frío, pero puedo escuchar, han caído. A la derecha mi padre, a la Izquierda mi madre, han sobrevivido, una estaca en el pecho, pero el apellido intacto. Lo hice por ti padre mío y lo haría mil veces…

 

 

TERCER PREMIO: ENEKO DE DIEGO
‘SIC TRANSIT GLORIA MUNDI’

Tenía incertidumbre, pero pensé que yo sería mucho mejor monarca que mi padre. No sin una sangrienta y larga batalla pude hacerme con el trono pero pensé que todo aquello merecía la pena. Gané toda la gloria de los hombres, terrenos y riquezas por doquier, poder sin límites donde ni el clero podía ponerme freno.Pero, tras mi lecho de muerte me percato de que es lo que quiso decirme aquel monje cuando, durante mi coronación, interrumpió la ceremonia con un estoque de lino en llamas gritando “Monarch, Sic transit gloria mundi” (Monarca, así pasa la gloria del mundo). Nada de lo que he ganado vale nada en este mar de lava y agonía al que yo mismo me he condenado.
estudiantes del colegio mayor larraona en el patio del colegio

Celebramos la fiesta de la primavera

El pasado sábado 22 de abril tuvimos una jornada de celebración para despedir el curso, antes de la llegada de los exámenes finales. Fue un bonito día en el que disfrutamos de la música, de la comida y, sobre todo, de la compañía de los colegiales y trabajadores del Colegio Mayor.

 

cocinero cocina chistorra y paellas

 

Un aperitivo animado

El encuentro tuvo lugar en el patio del Colegio Larraona, en el que nuestro cocinero, Nacho, nos preparó un estupendo aperitivo: una chistorrada que estuvo amenizada por una batucada. A continuación, preparó unas paellas que comimos en el mismo porche del patio.

 

grupo de música de batucada

 

Ganadores

En la sobremesa, aprovechamos para anunciar los ganadores del concurso de fotografía (David Vivas, 1er premio del jurado; Manuel Esteban, 2º premio del jurado; Juan Mihail Moragues, premio del público) y de relato (Alejandro Boned, 1er premio del jurado; Eneko de Diego, 2º premio del jurado). También organizamos un bingo con distintos premios para los colegiales.

 

estudiante premiado y subdirectora sonríen

 

La fiesta continúa

Por la tarde, la música volvió de la mano de un DJ para todos aquellos que quisieron continuar la fiesta un poco más, hasta la hora de la cena.

 

dj en el patio del colegio larraona

 

Parece mentira, pero este curso académico ya va llegando a su fin. Estamos muy contentos por todos estos momentos junto a nuestros colegiales, a los que agradecemos haber asistido a este encuentro y haber participado este año en los distintos ámbitos de la vida colegial. Ahora toca concentrarse en los exámenes para poder disfrutar más tarde de lo que depare el verano y el próximo nuevo curso.

 

estudiantes y trabajadores del colegio mayor larraona en la comida

manos de un estudiante sujetando una cámara de fotos

Ganadores del concurso de fotografía de 2022-2023

¡Enhorabuena! Un año más, nuestros colegiales han sacado a la luz su talento para capturar hermosas imágenes relacionadas con su vida cotidiana como universitarios aquí, en el Colegio Mayor Larraona. Los ganadores de esta edición han sido David, Manuel y Juan Mihail.

 

Primer premio del jurado

Mar de nubes, de David Vivas.

Segundo premio del jurado

Sin título, de Manuel Esteban.

 

foto de un edificio de la universidad de navarra

 

Premio del público en Instagram

Un día más en finales, de Juan Mihail Moragues.

 

foto de la biblioteca de la universidad de navarra

 

Cuaderno y boli sobre una mesa.

«La ruta carmesí» – Concurso de Relatos

La siguiente obra está escrita por un colegial para el concurso de relatos de 2023.

 

La ruta carmesí

 

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Condeno esta maldita investigación por el creciente afán de destapar las verdades más inhóspitas que yacían ocultas. Me responsabilizo por lo que le pasó a mi equipo en nuestra travesía hacia lo desconocido. Reconozco que las probabilidades de salir con vida, de cualquier luz de esperanza, de un escape inminente de las alas demoniacas de este valle; fueron nulas desde el inicio. Sin embargo, quiero que antes de juzgarme desde su ignorancia obsoleta, absténgase a sacar conclusiones que no las de yo. No estuvo aquí, no sabe en absoluto lo que mis hombres y yo pasamos. Es más, me atrevo a decir que jamás podrá verlo. Lo más próximo que logrará a estar de visualizar esto hechos que narro será en su limitada imaginación. No hay mente humana que pueda describir o imaginar los horrores que acontecieron y perturbaron a cada uno de nosotros hasta el inevitable final de la muerte. No tuvimos un descanso eterno como imaginamos, no hubo calma ni paz antes del viaje final.

Pero aun asi, no niego al decir que aquel repentino final, por muy macabro e inquietante que haya tenido mi equipo, haya sido un regalo. ¿Sabes? La mente humana es insignificante y vulnerable. Muéstrale algo inexplicable y veras como al intentar sacar conclusiones en su limitado raciocinio desciende a la locura y su interior se transforma en un bucle vacío y sin sentido de ideas sin base sólida. La vista me maldijo. No podré disfrutar de esto que llamamos paz, pues por muy alcanzable que sea, siempre habrá una guerra más que luchar y siempre habrá un sinfín de motivos para que la maldad vuelva a comenzar. No hay mente humana que si quiera pueda formar o darle forma a lo que no se le puede dar una explicación sin enloquecer en el intento. No hay paz. No hay esperanza. No hay algún otro propósito para que mi cuerpo siga rondando por este mediocre universo mientras abominaciones cuya imagen no puede ser construida por mi falta de cognición del espacio. No hay sentido para seguir. No existe la tranquilidad y la armonía, mas el mal reinara como siempre lo hizo.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

 

I

Corrupto para mí, son aquellos que no atribuyen la virtud de la verdad frente a un conjunto de personas que creen plenamente en ti. Aquellos que teniendo gente que los respalde y estén dispuestos a perder cada una de sus extremidades por estos llamados líderes, no dudan en sabotear las mentes de sus seguidores a base de manipulación debido a su audaz ignorancia, fruto del desconocimiento de los verdaderos planes de este ente formado por arduas, enfermizas y exageradas horas de investigación.

Pues, tanto la definición como yo, tenemos cosas en común. Pero jamás me catalogue esa virtud, no por aquel entonces. Necesitaba hombres dispuestos a seguir un fuerte ideal capaz de mover cualquier ideal previo de su cabeza y tener a mi disposición soldados manipulables, o simplemente tentarlos con promesas de fama y fortuna que moverían los cimientos de la oscura y perversa cabeza de los habitantes de este miserable pueblo. La incomprensibilidad de sus motivaciones son lo que me dio una ventaja muy grande para aumentar el éxito de esta misión. Pues, se guiaban estos mismos desterrados sociales por un afán tan pobre y mundano como lo es el dinero, la lujuria y las ansias de alcanzar el poder. A fin de cuentas, esto es la maldad y lo que necesitamos; y yo más que nadie requería de mano de obra para esto: gente despiadada, fuera del alcance de la ley gubernamental que iba mal en peor, exmilitares capaces de sobrellevar cualquier terreno…solo menciónalo y por un par de monedas tendrás a tu disposición a un “complejo y razonal” ser humano a tu disposición. En ideas generales, necesitaba de pensadores libres que odiasen cada rama del sistema, que rompiesen las reglas del mundo para satisfacer sus carencias pobres de sentido, dado que mi principal razón era suficientemente digna de admiración y puedo decir que es lo que me hace mejor que ellos. Yo quiero ser el primero en haber revelado los secretos de aquel pueblo

Aún recuerdo el día que escuche ese nombre.

Aquel marzo 14 del 1950, previo al inicio de la expedición, quedé en verme en una taberna con un viejo y antiguo compañero del Instituto Universitario de Astronomía: James O’Neill. Estudió conmigo durante toda la carrera, graduándose de esta en el año 1925 un cálido viernes 15 de diciembre. Pasó de ahí a entonces, estudiando e investigando sobre los oscuros secretos que esconde el universo. Su método poco ortodoxo de usar las antigua mitologías y cuentos como guía e inicio de sus expediciones hacia terrenos despiadados y peligrosos, lo hacían ver como un payaso bajo las sombras de los demás científicos. Una persona acosada y menospreciada por todos por su distinta forma de apreciar el entorno y también por las incontables vidas que se perdieron durante sus travesías, lo cual le hizo ganarse el odio de incontables linajes de sangre. Si las matemáticas daban reglas como principios matemáticos, su razonamiento corrompido por desmesuradas sesiones de lectura y su desmedida exposición a ambientes corruptos, daba con una objeción que demostraba en su máximo esplendor todo lo que mencioné anteriormente. Aclamaba con una gigantesca seguridad que esta ley solo servía para lo que nosotros conocemos y no seria comprensible bajo su punto de vista implantar reglas cuando desconocemos un sin límite de cosas, que la miseria y arrogancia humana se basa en buscar definiciones y buscarle el sentido a las cosas cuando nosotros somos los seres más desquiciados de este mundo. Incluso, reprendía a las personas -especialmente científicos- sobre la insignificancia que somos frente al infinito universo. Desde que tengo memoria, siempre mencionó que el hombre no comprende en su totalidad la creación de su existencia, ya que rellenaba los huecos sin sentido, usando la religión como la tierra que un soldado usa para rellenar la fosa donde yacen los putrefactos cuerpos de sus hermanos caídos.

No recuerdo de forma explícita el asunto de nuestro encuentro, pero lo que recuerdo con toda seguridad es aquel pergamino sucio que sacó de su maletín de cuero, mientras encendía un puro de origen cubano. Mirándome a los ojos inhalaba el amargo y tentativo humo como si estuviera pensando cuál será su última oración antes de partir de vuelta a su hogar natal, donde quizá su consumición abusiva de alcohol lo controle nuevamente, como en pasados años. Sorprendido quedaron todos mis sentidos cuando entendí que el asunto sobrepasó los límites de la ciencia moderna cuando me explicó que su equipo había hallado en el lejano y frio pueblo de Maryland unos planos de épocas prehistóricas cuyo exquisito detalle en papel mostraban una ruta ocultada desde hace miles de años atrás. La captación visual me quedo perpleja al ver que se trataba de un lenguaje nunca visto. ¡Los bosquejos explícitamente complejos recitaban con sus cantos malévolos una energía maldita al mirarlos sin algún bostezo de aburrimiento el descubrimiento! Pensé en ese entonces acerca de la maravillosa oportunidad que tenía al frente y mientras más rápido la planifiqué, más rápido podre ser el primero en completar el maravilloso proceso de investigación de este descabellado misterio. Me excitaba saber que yo sería el primero

Inhalo nuevamente el humo de su cigarro mientras el sonido de un jazz pasivo contrastaba con la corrosiva revelación que me había dado y con pequeños golpes al inferior de su puro quitaba las cenizas que quedaron en su fuente cancerígena…

-Se hace llamar “La ruta carmesí”-

Un nombre tanto macabro como misterioso, cuya curiosidad crece agresivamente y sus raíces de peligro se instauran en las partes más remotas del cerebro. Con mucho detalle fui deleitado por la maravillosa forma que tiene O’Neill de explicar, acerca de la ubicación de esta ruta cuyo nombre era desconocido para mí. La ubicación de esta era en el pueblo Maryland, que se ubicaba entre la frontera de Canadá y Estados Unidos (Precisamente en Maple Grove). Curiosamente, esta localidad no tenía ubicación alguna en los mapas geográficos de las zonas cercanas: era un pueblo fantasma. Sin embargo, según lo que me contaba O’Neill, en una de sus expediciones por la zona, encontraron un pequeño altar de piedra caliza, con calaveras de cabras por encima y una señal en la parte superior de un palo de madera incrustado en el suelo que decía el nombre de este “pintoresco” pueblo.

Solamente aparecía cuando la denigración de la mente de todo aquel que pisase o vagase por los frondosos bosques, fuese tan descabellada que fuerzas de origen desconocido con ayuda de su maligno poder, resurgiesen el pueblo, asi como un flagelante y su fiel látigo golpean a un niño en su minúscula espalda con el fin de que pueda exiliarse de sus pecados. James, cuyo ser estaba plenamente nublado por la ambición que poco a poco con el avance de mis años también llevé incrustado como un gancho en mi garganta, (Las ansias del saber) provocó la aparición del lugar. No pensé que dicha “forma de vivir” fuese vista por estos entes como un receptor de maldad, que los levantaba de su descanso en el nunca visto valle de las almas perdidas. Quizás debí retroceder a la primera señal.

 

II

No obstante, sabía que aquel misterio debía ser solo mío. Y mi determinación haría todo lo posible para que mi camino de vida, único y digno de admirar, se cumpla.

Logré convencer a varios hombres para el trabajo. Parte de ellos, era provenientes de mi tierra, la gran y bendecida ciudad de Barcelona. Quizá el capital invertido en estos podría asustar a cualquier inversor, pero no los traje aquí solamente por sus habilidades en el campo. Yo no veo un producto o un bien, yo veo hombres que ganaron mi confianza y su disposición para esta misión es indispensable para el éxito de esta. Traje conmigo a Marcelo de Prado, ex militar que perteneció a un escuadrón antibombas y a Lideo Montesclaros, arqueólogo y profesor de la facultad de ciencias del Instituto de artes e historia. Gracias a mis contactos, fue proveído con 2 nuevos integrantes, en este caso y a diferencia de mis dos fieles camaradas, eran provenientes del cartel de Los Zetas. Me lleve una sorpresa al escuchar el origen de estos dos. Fue la oportunidad de oro que no desaproveché, pues de esa forma ya tenía hombres dóciles pero obedientes en la palma de mi mano. Por razones obvias, ninguno de los dos mercenarios que contraté dio su nombre mas que alias. El rapado con satanás tatuado en el lado izquierdo de su cráneo era “Diablo” y el hombre de estatura media y de gran musculatura pido ser llamado con “Tanque”.

Pasó exactamente una semana para que esta gentuza de delincuentes se equipase con lo necesario para la misión. No me resigné a decirles que traigan rifles, pues me limitada mente en ese momento había previsto un encuentro con algún animal salvaje, un cartel; cosas que son conocidas para el humano. Además de eso, llevaban ambos una mochila con un kit básico de acampado, que incluía un saco de dormir, almohada, carpa y una lampara. Iban vestidos para la ocasión. Era de imaginar que su vestimenta sería con camuflaje militar. Diablo iba en verde y Tanque iba en gris, ambos con sus armas apuntando hacia el suelo, esperando con suma impaciencia mi orden de salir. Da igual si describo o no mi vestimenta. El punto es que ya estábamos listos para adéntranos en este bosque.

Anduvimos horas caminando por el bosque de Maple Grove sin éxito de poder hallar este altar maldito. La conversación que tuve con James no me detallaba muy bien la ubicación de este poblado. Sin embargo, como un gusano en un cadáver, pude extraer pequeños fragmentos que me darían con la respuesta deseada. Total, el altar estaba en la tierra durante 3 meses. Lo que me contó O’Neill fue hace dos meses, asi que no nos queda bastante tiempo. Para encontrarlo, teníamos que deambular hasta que “el planeta caiga en su estado de pura maldad” y “los ojos juzgantes del infinito negro salgan a mirar”. Esto hace clara referencia a la noche y a las estrellas respectivamente. Una vez esto estaba cumplido, teníamos que apagar toda fuente de luz y esperar que se oiga cerca de nosotros, un largo y cálido silbido. Asi como la leyenda venezolana del Silbón, si lo escuchabas cerca, estabas a salvo. Pero de ser lo contrario, tienes que ponerte a rezar a cualquier Dios en el que creyeses, pues solamente un milagro podría salvarte.

Esto mismo fue lo que paso. Aproximadamente a las 12:20 de la noche, con la asfixiante y malévola noche, apagamos nuestras linternas y quedamos a merced de los seres que estuviesen ahí. Quizá mi calma se vio alterada cuando el silbido que escuchamos fue a la distancia. O quizá fue cuando el segundo o tercer silbido apareció con sus melodías, que cantaban poco a poco el fin de cada uno. Solo yo soy consciente de eso sucedido, pues el primer grito que escuche fue la gota que derramo el vaso de mi paciencia. Sali corriendo junto a mis dos camaradas mientras disparos y el olor a pólvora se hacían presentes. Había un olor indescriptible y penetrante. Un olor que en mis años de ciencias jamás he olido. Un olor tan corrosivo que su simple aroma despertaba mi desesperación por dejar de respirar. Una linterna se prendió y lo que pude ver no le encuentro sentido. ¡Grande es Dios!; por bendecirme con este descubrimiento que me arrepiento de haber visto. Ahora solo estoy a disposición mi Señor Salvador de tu voluntad absoluta. En tus manos dejo mi cordura, límpiame y prepárame para el gran final que se me acerca.

Cuaderno y boli sobre una mesa.

«Mi abuelo ha muerto» – Concurso de Relatos

La siguiente obra está escrita por el colegial Alejandro Boned y obtuvo el primer premio del jurado en el concurso de relatos de 2023.

 

Mi abuelo ha muerto

 

Es la primera vez que veo a un muerto. Era mi abuelo y ahora está muerto. Me ha llamado mi abuela. He venido corriendo. Mi abuelo está tirado en el suelo. Se ha cagado y meado. Mi abuelo ha muerto. Entre mi abuela y yo subimos a mi abuelo a la cama. Llamo a emergencias. Me dicen que le tome el pulso a mi abuelo. No tiene. Le hago una RCP a mi abuelo mientras canto “La Macarena”. No sirve de nada. Pido que manden una ambulancia. No lo hacen. Estaba ya muy mayor. Mi abuelo ha muerto. Llamo a mi madre. Le digo que venga. Cuelgo. No sé qué hacer estando al lado de un muerto. Mi abuela tampoco.

Llega mi madre. Está alterada. Se mueve rápido. Habla rápido. No sé lo que dice. Entra al cuarto de mi abuelos. Golpea suavemente a mi abuelo en la cara. Mi abuelo no responde. Mi abuelo está muerto. Entre mi madre y yo cogemos a mi abuelo. Yo llevo más peso que ella. Salimos de la casa. Bajamos en el ascensor. Metemos a mi abuelo en la parte de atrás del coche. Le pongo el cinturón a mi abuelo. Mi madre conduce. Mi abuela está atrás con mi abuelo. Vamos hacia el hospital. A 150 por hora. Nadie habla. Yo no puedo cerrar los ojos. Sólo miro la carretera. Mi abuelo está muerto.

Llegamos a la puerta del hospital. Mi madre corre dentro. Yo saco a mi abuelo del coche. Salen dos enfermeros con una silla de ruedas. Pongo a mi abuelo encima de la silla. Los enfermeros se llevan a mi abuelo en la silla. Entro al hospital con mi abuela. Nos dicen que esperemos en una sala. Mi abuela, mi madre y yo nos sentamos juntos. Nadie habla. Sólo esperamos. Sale una médico. Pregunta por nosotros. Mi abuelo ha muerto. Mi abuela llora. Mi madre le abraza. Yo todavía no he cerrado los ojos. Nos vamos del hospital. Sin mi abuelo.

Vamos a casa de mis abuelos. Viene mi padre. Abraza a mi abuela. Abraza a mi madre. Me abraza a mí. Vienen mis tíos. Le dan un abrazo a mi abuela. Le dan un abrazo a mi madre. Me dan un abrazo a mí. Le dan un abrazo a mi padre. Nos sentamos todos. La televisión está apagada. Nadie habla. Mi abuelo está muerto.

Mi tía rompe el silencio. Pregunta que de qué se ha muerto. Mi madre le responde que de viejo. Me acabo de enterar. Se ponen a hablar de todo lo que vivió mi abuelo. 4 ictus. Dos obturaciones de arteria. Un infarto. Mala hierba nunca muere. Mi abuelo está muerto. Mi abuela dice lo que pasó antes de que yo llegase a su casa. No escucho nada.

Mi madre, mi padre y yo nos vamos a nuestra casa. Mis tíos se van a la suya. Mi abuela se queda sola. Me voy a dormir. No duermo. Mi abuelo ha muerto. Me quedo dormido.

Me despierto al día siguiente. Mi abuelo ha muerto. Me pongo ropa negra. Desayuno. Mi padre, mi abuela y yo vamos al tanatorio. Un señor en traje nos dice que lo siente. Creo que no lo siente de verdad. Nos llevan a una sala. Pequeña y blanca. Con varias sillas, una mesa y una caja de pañuelos encima. Vienen mis tíos. Esperamos. No sé a qué esperamos. Llega mucha gente. No conozco a nadie. ¿Quién les ha dicho que se ha muerto mi abuelo?. Hablan con mis mi abuela, mis tíos y mis padres. Se preguntan qué tal están todos. Empiezan a hablar del trabajo de uno de los llegados. Mi abuelo ha muerto. El sobrino se ha ido a estudiar a Madrid. Mi abuelo ha muerto. Su hija se va a casar. Mi abuelo ha muerto. Se van con una sonrisa en la cara. Mi abuelo ha muerto. Ha venido mucha gente a decir cómo están. Mi abuelo ha muerto.

Dos trabajadores traen un ataúd a la sala. Mi abuelo está dentro. Uno de los trabajadores dice que lo sienten. Creo que no lo sienten de verdad. Es la segunda vez que veo a un muerto. Es la primera vez que vuelvo a ver a un muerto. Mi abuela acaricia la cara de mi abuelo. Mi abuelo no responde. Mi abuela se santigua y se va. Mis padres se santiguan y se van. Mis tíos se santiguan y se van. Me quedo yo sólo en la sala. Con mi abuelo. Me quedo mirándolo. Es hipnótico. Pienso que en cualquier momento se va a despertar. Luego pienso que no se va a despertar. Le toco la cara. Sólo con el dedo índice. Como con asco. Investigando qué pasa. Está frío. Le doy un beso en la mejilla. Salgo de la sala. Ha sido extraño. Mi abuelo ha muerto.

Mis amigos me hablan por Whatsapp. De los trabajos de la uni. ¿Tengo que decirles que se ha muerto mi abuelo?. Hago como si nada. Respondo a los mensajes. Nos vamos del tanatorio. Cada uno a su casa. Cada mochuelo a su olivo. Me voy a dormir. Me duermo.

Me despierto al día siguiente. Mi abuelo está muerto. Me pongo ropa negra. Desayuno. Mi padre, mi abuela y yo vamos al cementerio. En el cementerio hay una iglesia. No lo sabía. Toda la familia nos sentamos en primera fila. La iglesia está llena. No es muy grande pero está llena. Soy el único que va de negro. Entra un carrito con un ataúd. Lo llevan dos hombres en traje. Solo hay tres personas en traje. Dos son ellos. El otro es mi abuelo. Entra un cura. Es la primera vez que veo a mi abuelo en misa. El cura dice que mi abuelo ha sido ¨un hombre bueno y generoso¨. Mi abuelo ha muerto. “Ahora está en el Reino de los Cielos”. Mi abuelo ha muerto. Ese cura no conocía a mi abuelo. Termina la misa. Sale todo el mundo. Todo el mundo nos dice que lo siente. Todos son abuelitos. Algún amigo de mis padres y tíos. Todos lo sienten. Sólo llora mi abuela.

Esperamos a que saquen el ataúd. La gente habla. Hay sonrisas en las conversaciones. Mi abuelo ha muerto. Han venido unos primos del pueblo. Hace tiempo que no nos veíamos. La familia bien. El trabajo bien. Mi abuelo ha muerto.

Sale el carrito con el ataúd. Lo llevan los mismos dos hombres en traje. Todos seguimos al carrito. Callejea por el cementerio. Llega hasta una de las paredes de nichos. Hay un elevador con un operario. Los dos hombres en traje ponen el ataúd sobre el elevador. El operario sube la máquina hasta la fila de nichos más alta. Empuja el ataúd hasta quedar totalmente cubierto. Tapa el agujero con una lámina blanca que parece cartón. Le echa mortero para sellar bien los huecos. El operario baja el elevador. El elevador hace los sonidos de advertencia. Parece que estamos en una obra. El operario se dirige a mi madre. Dice que lo siente. Creo que no lo siente de verdad. le entrega un papel. Es del ayuntamiento. La cuota para el nicho. Todo el mundo se despide de nosotros. Todo el mundo se va.

Mi abuelo ha muerto.

Cuaderno y boli sobre una mesa.

«Consciente» – Concurso de Relatos

La siguiente obra está escrita por el colegial Eneko de Diego y obtuvo el segundo premio del jurado en el concurso de relatos de 2023.

 

Consciente

 

Consigo llegar a la esclusa de salida pero antes de que la puerta pueda cerrarse tengo que disparar las últimas balas que me quedan en el cargador a eso que en un momento fue mi mejor amigo.

Sin poder ignorar los golpes sobre la puerta metálica que me separaba de esas cosas me pongo el último traje que queda, rezando para que esté en buenas condiciones.

Mientras espero a que la presión en el interior de la cámara se iguale a la del exterior veo como poco a poco el metal de la puerta va cediendo, sin lugar a duda, van a terminar por abrirla pero no me voy a quedar a comprobarlo.

Salí en cuanto la luz verde me indicó que era seguro y caminé sobre la roja tierra en busca de un vehículo. Cuando se declaró la cuarentena, todos los vehículos fueron deshabilitados pero, en sus últimos momentos, la directora de la base me dio los códigos para poder levantar el bloqueo antes de transformarse.

Corrí durante minutos, aunque parecieron horas por culpa de la baja gravedad, hasta llegar al rover y me pude alejar de lo que fue mi hogar por tantos meses mientras observaba a esas cosas correr por todo el valle buscándome ansiosamente sin saber que pronto sería uno de ellos.

Una nave de reemplazo con nuevos astronautas estaría aquí en menos de dos días y tenía que llegar a la antigua base de comunicaciones, que ahora estaba abandonada, antes de poder irme de aquí.

El 3 de abril de 2053, el equipo de espeleología de la base se adentró en la sección más profunda del sistema de cuevas subterráneas en busca de señales de vida pasada en el planeta.

Tras recorrer varios kilómetros, el equipo llegó a una gran cavidad en la que había un lago de agua y vegetación. Tomaron toda clase de muestras y fotografiaron todo lo que encontraron, son sin duda las imágenes más hermosas que jamás he visto. Podréis encontrar todas las grabaciones en la memoria de este rover.

La alegría e ilusión se extendió por toda la base, habíamos sido los primeros en encontrar formas de vida extraterrestre.

Poco después de la fiesta, algunos de los espeleólogos comenzaron a sufrir vómitos, dolor de cabeza y delirios pero se pensó que simplemente se habrían pasado bebiendo.

Cuando los síntomas empeoraron y la situación se descontroló se intentó poner la base en cuarentena pero esas cosas en las que se convertían nuestros compañeros eran imposibles de detener.

No conocemos forma de pararlas por lo que si estás leyendo esto y no te has infectado debes abandonar este planeta de inmediato, por tu bien y el de todos.

 

El rover me indica que ya hemos llegado al destino, dejo el cuaderno sobre el asiento esperando que sirva de ayuda para aclararlo todo si alguien lo encuentra.

Aunque el dolor de cabeza se iba haciendo cada vez más intenso y ya no me quedaba nada más en el estómago que devolver, conseguí encender el sistema de transmisiones y enviar mi último mensaje:

– Mayday, Mayday, Mayday. Aquí el astronauta Bradlee, ingeniero de la base Marciana. Todo el planeta ha caído, repito, todo el planeta ha caído. Algo se ha apoderado de todos nosotros.

Paro un momento de transmitir por el dolor que me está causando la herida de mi hombro izquierdo. Aunque no sangraba, se observan perfectamente las marcas que unos dientes humanos habían dejado.

Con las últimas fuerzas que me quedan tomó el comunicador de nuevo:

– Les ruego que no bajen aquí hasta que no encuentren una forma de pararlos, solo se condenarán a sí mismos. ¡Haz que pare por favor, noooo, noooo!

 

Unas horas más tarde, después de que una nave aterrizara sobre la superficie marciana:

– Capitán, creo que la señal de radio que nos llegó proviene de esa base de comunicaciones que está encima de esa montaña. – Dice mientras señala una gran cumbre a pocos kilómetros.

– Perfecto, ojalá encontremos la explicación de por qué nadie en este planeta responde a nuestros mensajes desde hace días y, en la única señal que nos ha llegado, solo se escuchan gritos!

Pasan por al lado del rover abandonado pero, para su desgracia, no se detienen para examinarlo sino que continúan hacia adelante y entran en la base.

– ¡Hay alguien de pie en esa esquina!

– ¡Somos del equipo de rescate! ¿Está usted bien? ¿Necesita ayuda?

El equipo de astronautas se quedan mirando a la extraña figura del final de la sala, solo escuchan un rugido antes de que se les abalance encima haciendo que los chillidos de desesperación resuenen por todos lados.

Han pasado muchos años desde que me convertí en este monstruo, no puedo hacer ni controlar nada, solo puedo observar a través de sus ojos.

He vivido todas sus atrocidades pero, ahora, solamente camina erráticamente por los fríos páramos intentando buscar nuevas víctimas a las que devorar…

Cuaderno y boli sobre una mesa.

Bases concurso literario 2022-2023

PARTICIPACIÓN. Podrá participar en el mismo todos los colegiales residentes en el Colegio Mayor Larraona (CML).

IDIOMA. Los relatos serán realizados, obligatoriamente, en lengua castellana o en inglés. Deberán ser inéditos, no premiados en otros concursos.

EXTENSIÓN Y TÍTULO. El texto no será superior a 8 caras ni inferior a 2, se deberá escribir y presentar en pdf, con letra ‘Times New Roman’ a tamaño 12 puntos y con los márgenes habituales. Los relatos deberán aparecer encabezados por un TÍTULO.

NÚMERO DE TRABAJOS. Los participantes podrán presentar un máximo de DOS relatos.

LUGAR Y FECHA DE ENTREGA. Los trabajos deberán entregarse en pdf, por email, en el correo electrónico comunicacion@larraona.org hasta el 24 de marzo de 2023, indicando título y autor. Todos los relatos serán publicados en el blog de la web de CML de manera anónima y se compartirá un fragmento de ellos en la cuenta de Instagram de CML (@cm_larraona).

JURADO. El jurado estará compuesto por P. Carlos Pagola, Licenciado en Filología Hispánica, la profesora de Literatura del Colegio de Enseñanza Larraona, y alguno de los miembros del equipo directivo de CML. El jurado evaluará los trabajos de forma anónima. Habrá un premio otorgado por un jurado popular a través de Instagram. Un voto equivale a un Me gusta en la publicación de Instagram. El premio especial del público será para el relato cuyo fragmento haya obtenido más Me gusta en Instagram.

GANADORES. El fallo del jurado se conocerá durante la Fiesta de Primavera que se celebrará el 22 de abril de 2023.

PREMIOS. Se otorgarán tres premios dotados de 150 €, 75 € para, por este orden, los dos primeros clasificados y 50 € como premio especial del público a través de la página web y de Instagram.

CML SE RESERVA el derecho a declarar todos o alguno de los premios nulos por baja calidad o por baja participación. El concurso se anulará si no se presentan al menos 5 trabajos. Y se reserva también el derecho a la difusión y publicación de los trabajos presentados. El relato ganador será publicado en la revista colegial anual ‘Calle 45’. Todos los trabajos estarán accesibles a través de Instagram. El hecho de participar en este certamen supone la aceptación de todas y cada una de las bases.

 

fotografía de un árbol en el campus de la universidad de navarra ganadora del concurso del colegio mayor

Bases concurso de fotografía 2022-2023

CATEGORÍA ÚNICA

“Universidades de Navarra: Geografía natural y humana; sus edificios, sus colegios mayores y residencias, sus actividades (excursiones, experiencias, historia, ecología)…”

PARTICIPANTES

Podrán participar de forma individual todos los colegiales del Colegio Mayor Larraona (en adelante CML). Máximo de 5 fotografías por concursante. Este año se hará toda la promoción y exposición de fotografías a través del Instagram @cm_larraona.

FORMATO

Formato digital JPG con un tamaño entre 640 x 480 y máx. de 2048 x 1536 px. Las imágenes pueden estar en formato cuadrado (relación de aspecto 1:1), vertical (4:5) u horizontal (1,91:1).

PLAZO DE PRESENTACIÓN

24 de marzo de 2023.

LUGAR Y FORMA DE ENTREGA

Las fotografías digitales hay que enviarlas al correo comunicacion@larraona.org señalando como asunto “Concurso de fotografía, título de la fotografía” y nº de habitación del concursante. Si se quiere participar con 2, 3, 4 o 5 fotos hay que mandar el mismo número de correos, uno por foto.

PREMIOS

  • Ganador: 150 €, 300 puntos colegiales.
  • 2º clasificado: 75€, 200 puntos colegiales.
  • Premio especial del público: 50€, 100 puntos colegiales.
  • Todos los participantes: 100 puntos colegiales

JURADO

Un miembro de la Dirección de CML, Jesús Blanco, fotógrafo y responsable de Proclade y María Cantero, profesional de la fotografía. El jurado se reserva la posibilidad de dejar alguno o todos los premios desiertos por falta de calidad de los trabajos presentados o por escasa participación. Hay un jurado popular, a través de votos en el Instagram del Colegio Mayor Larraona (@cm_larraona), que otorgará el premio del público. Un voto equivale a un Me gusta en la publicación. La fotografía que obtenga más Me gusta en Instagram obtendrá el premio especial del público.

DIFUSIÓN Y ACEPTACIÓN DE LAS BASES

Las fotografías ganadoras aparecerán expuestas en la galería del colegio mayor y publicadas en la revista colegial “Calle 45” y también podrán ser utilizadas por CML en cualquieras de sus soportes físicos y digitales. La participación en el concurso supone la aceptación de las presentes bases y la conformidad con las decisiones del jurado. Todas las fotografías presentadas se colgarán en el Instagram del CM Larraona para su difusión.

 

Imagen de portada: fotografía ganadora del concurso de 2018, tomada por Ignacio Rodríguez.