mano de estudiante universitario cogiendo apuntes en clase

La experiencia de ‘Magia para el estudio’

Hay quien cree que los buenos resultados en los estudios aparecen por arte de magia. Pero no es así. Además de la capacidad intelectual, sacar adelante la carrera requiere esfuerzo, tesón y aprovechamiento del tiempo y de los recursos de cada uno. Para ayudar a nuestros colegiales a dar lo mejor de sí mismos en este ámbito, en marzo lanzamos un taller de la mano de la Facultad de Educación de la Universidad de Navarra. Aprendieron un par de ‘trucos’ para conocer mejor a qué se enfrentan, identificar sus hábitos de estudio y rendir mejor en las pruebas. Ahora lo aplican en los exámenes de fin de curso. 

 

charla a estudiantes universitarios

 

Herramientas para optimizar los estudios  

Este proyecto piloto surge del compromiso del Colegio Mayor Larraona por que los colegiales crezcan en responsabilidad y calidad educativa, mediante herramientas para optimizar sus estudios. “A nosotros como facultad nos interesa mucho”, comenta Katya Palafox, profesora del departamento de pedagogía de la Universidad de Navarra y coordinadora de este taller, en el que colaboraron tres estudiantes de la Facultad de Educación y Psicología. “El objetivo es mejorar el nivel de estudio y aprendizaje de los alumnos”.  

profesora de la universidad de navarra

Profesora Katya Palafox (Universidad de Navarra)

 

Explica que algunos de ellos vienen de fuera y les cuesta adaptarse a la forma de estudios de España y de la Universidad, y que en la mayoría de los casos lo que falla es la organización: por dónde hay que empezar a estudiar. “Perciben que están organizados, pero a la hora de trabajarlo, ven que una cosa es el papel y otra lo que están haciendo”. 

En las 5 sesiones teóricas (“Descubre tu propio estilo de aprendizaje”, “Encuentra tu motivación”, “Aprovecha el tiempo”, “Aprende a resolver distintos exámenes”, “Hazte el dueño de tus decisiones”) vieron aspectos como la organización del calendario y de la agenda, la diferencia entre estudio y repaso, la importancia de los tiempos y herramientas de mnemotecnia, la presencia de distractores… 

Estas clases se completaron con tutorías individuales voluntarias, “muy importantes, porque las necesidades de cada uno son distintas”. También el grado influye en los requerimientos para estudiar y en el tipo de exámenes; así que en estas sesiones prácticas pudieron trabajar estos aspectos de manera adaptada. Después de los exámenes finales, se volverá a contactar con ellos desde la Facultad de Educación, para realizar un seguimiento. ”Queremos que quede abierto este canal de comunicación para que puedan contar con nosotros en lo que necesiten, también los que no hicieron estas tutorías individuales”, comenta la profesora Palafox. 

 

estante con libro de universidad y cuadernos

 

Estudiar no está reñido con socializar 

Al inicio del ciclo de sesiones hicieron un screening general de los participantes, para conocer cómo estaban estudiando y cuál era su capacidad de atención. También se les preguntó por sus motivaciones, su organización y su capacidad de toma de decisiones (autocontrol), además de distintos hábitos relacionados con su bienestar físico y mental. “Medimos el grado de preocupación y ansiedad fisiológica, si están cansados, cómo duermen, si se ponen nerviosos… y cómo es su vida social. Se tiene la imagen de que los jóvenes siempre están de fiesta, pero no siempre es así: están preocupados y le dedican tiempo al estudio, lo que pasa es que no siempre ese tiempo es de calidad, y se queman. Una vida social sana contribuye a la motivación en el estudio”. 

Al estar en un nivel universitario, no identificaron ningún problema grave en los colegiales. Pero sí que detectaron problemas de planificación, motivación y priorización, saber “apuntar a la diana”, como explica la profesora. Y para ello, nada mejor que quien ha pasado por sus mismas situaciones, y conoce las claves psicológicas y pedagógicas que les pueden ayudar. 

 

galería de estudio

 

Experiencia de aprendizaje y servicio 

Dos alumnas de último de año de los grados de Psicología educativa y de Pedagogía colaboraron en el proyecto, ayudando a seleccionar la temática del taller y a planificar los contenidos. “Les vino muy bien para desarrollar sus habilidades; la experiencia ha sido muy buena”. Sus tutoras de la facultad estuvieron presentes con ellas en todas las sesiones, y en los talleres individuales participó una alumna del Máster en intervención educativa. “Pudieron implementar lo aprendido con libertad, y verlo plasmado les dio seguridad. Han manifestado que el proyecto ha sido muy favorable”, recalca la coordinadora. Habían hecho otros talleres voluntarios en la universidad, pero les pareció interesante y motivador poder acercarse a los estudiantes del Colegio Mayor y participar en este taller de aprendizaje-servicio de manera global. 

En la evaluación que hicieron nuestros colegiales del taller, expresaron que les ha servido mucho para aprender a planificarse, conocer el funcionamiento de las asignaturas y saber cómo afrontar distintos tipos de exámenes. 

La idea es que el proyecto continúe a partir de septiembre y que puedan dar un seguimiento a los colegiales a largo de todo el año, como complemento al acompañamiento personal que realiza el equipo directivo del Colegio Mayor. 

“Es un equipo maravilloso que ha confiado en nosotros”, señala la profesora. “Nos hemos sentido como en casa, y los chicos han sido súper educados, daba gusto estar con ellos”. 

Desde el Colegio Mayor Larraona, equipo directivo y colegiales podemos afirmar que ha sido una experiencia igual de positiva para nosotros. Agradecemos la dedicación y el interés de todas las personas participantes y, en especial, de la Facultad de Educación de la Universidad de Navarra, y esperamos con ganas la continuación de este proyecto.  

 

 

vinilos antiguos en la mediateca del colegio mayor larraona

Recuerdos de un colegial – La experiencia de Pablo Vega Panedas

Hay cosas que nunca se olvidan. Aquellos lugares donde fuimos felices y, sobre todo, las personas que nos acompañaban. Lo sabe bien Pablo Vega Panedas, antiguo colegial de Larraona y amigo nuestro ya para siempre. Cuando le preguntamos cuáles son sus mejores recuerdos de aquí, responde sin dudarlo: “Cuando nos juntábamos todos en las cenas de Navidad. También las celebraciones de la primera semana, cuando recibíamos a los nuevos colegiales. Siempre se les recibía con cariño, con los brazos abiertos. Se les intentaba integrar.”

acto de becas colegio mayor larraona

Alfonso Sánchez-Tabernero impone la beca al colegial Pablo Vega Panedas

 

Vínculos que no se pierden

Pablo dejó Palencia para venir a Larraona en septiembre de 2008, dispuesto a comenzar sus estudios de Periodismo en la Universidad de Navarra (2008-2012). “Me junté con gente de la carrera, de Periodismo y Comunicación Audiovisual, un grupillo bastante majo de gente, y con los que entraron nuevos ese año”, cuenta. Aun sin considerarse una persona especialmente sociable, señala que siempre se sintió bien en el Colegio Mayor.

“Personalmente, me vino muy bien convivir con gente de otras especialidades y provincias de España: Asturias, Galicia, Aragón, País Vasco, Andalucía… ¡De todos los lados! Me sirvió para abrirme y hacer un esfuerzo de convivencia, de estar en contacto con otras realidades. Fue una experiencia muy bonita, uno se siente realizado”, señala.

Ese grupo de compañeros se convirtió en amigos, y no de cualquier tipo. “Yo me sigo llevando ahora con ellos. Había gente estupenda, empezando por la dirección, los de secretaría, los de recepción, los de la limpieza… Hay que aprovechar para establecer vínculos que te acompañen en la vida de adulto, en Larraona se hacen amigos para toda la vida. ”

estudiantes brindan

Inauguración de la mediateca

 

El plus: mucho más por descubrir

Pablo describe esta época como muy completa. “Te dejaban libertad para poder expresarte y entrar en las dinámicas de grupo según tus afinidades. Organizábamos charlas, conferencias… Había vidilla en el Colegio Mayor, y eso es lo que se valora”.

Como colegial, contribuyó a crear ese ambiente, apoyando que vinieran invitados del mundo de la comunicación y de la política. Por ejemplo, en marzo de 2011, organizó junto a Carlos Larroy e Íñigo Gómez Zubeldía un ciclo de conferencias para dar voz a las minorías nacionales, con invitados como Gaspar Llamazares (IU) o Rosa Díez (UPyD). También recuerda a Antonio Basagoiti (PP), Patxi Zabaleta (Nafarroa Bai)… “Intentábamos aumentar la pluralidad, que vinieran personas de todo el arco parlamentario, a nivel local y nacional”.

Pablo recuerda la sensación de estar pendiente y sentirse responsable, del momento en que se llenaba el Salón de Actos y aparecía el invitado.  “Es una época en la que todavía estás saliendo del cascarón. Hasta los dieciocho años vives en un entorno más cercano, aquí tienes el vértigo de sentirte más responsable. No te van a estar vigilando, eso te permite  madurar ciertos comportamientos y darte cuenta de que no estás tú solo en el mundo. Estás en contacto con la vida social, no solo estás encerrado en las carreras y preocupaciones. El Colegio Mayor te ayuda a darte cuenta de que no todo empieza y acaba en tus cosas. Hay mucho más por descubrir.”

Como que una sala usada para almacenar trastos viejos puede convertirse en una estupenda mediateca. “Los que estábamos en esa época hicimos una propuesta para mejorar la sala. Organizamos los vinilos y pedimos una tele de plasma para poder ver películas”.  Dieron buen uso al nuevo espacio, a la que acudían a escuchar música y, en el caso de Pablo, a “los más grandes”: “El rock de los 60-70, muchos clásicos de esa época: David Bowie, Dylan, los Beatles…”, lista.

un grupo de estudiantes amigos en la plaza del castillo en pamplona

Pablo y un grupo de amigos en la Plaza del Castillo

 

Acompañamiento, la clave también en lo profesional

Pablo explica que se organizaba con tiempo para el tema de los apuntes, repartiendo el trabajo entre los compañeros. Y asegura que le fue bien. “Entre varios hacíamos un esfuerzo para estudiar cooperativamente. Trabajábamos en equipo y nos iba mejor. También venía gente de fuera de Larraona a estar con nosotros”. Se reunían en una de las salas de estudio de abajo para hacer las tareas y preparar bien los exámenes. “Es mejor ir con tiempo, más tranquilo, así vas poco a poco interiorizando las cosas”.

Cuando acabó Periodismo, Pablo realizó el máster de la Universidad de Navarra en Comunicación Corporativa, y después de trabajar en el mundo de la comunicación, actualmente se dedica a la docencia en Palencia, dando clases a estudiantes de ESO y FP. Intenta guiar a estos jóvenes, que atraviesan una etapa importante. “Viven cambios y transformaciones a nivel intelectual, físico y emocional. Hay que guiarles en eso. Uno intenta hacer de mentor, de figura de referencia, para que ellos vayan descubriendo su propio camino”.

Él encontró el suyo poco a poco, en el marco de un proceso de maduración personal.

“Desde el principio vas a la universidad con una idea preconcebida. Y vas encontrando a gente que te va marcando, influenciando, si eres un poco abierto. Cuanta más gente te acompaña y te ayude, mejor te darás cuenta de lo que eres capaz de hacer”.

Por eso recomienda socializar lo máximo posible y estar abierto a buscar alternativas. “Igual tienes una idea y en la práctica no te funciona. Cuando tienes dieciocho años y te pones a hacer una carrera, piensas que va a ser la carrera de tu vida, pero quizás tienes que estar abierto a hacer algo más: otra carrera, un máster, unas oposiciones… Hay que seguir formándose todos los días. Eso a nivel profesional se valora mucho”.

Hay momentos para todo, lo importante es saber aprovecharlos, por eso anima a exprimir al máximo la experiencia a todos los colegiales actuales, y a no preocuparse con lo que venga. “El camino es largo y está lleno de oportunidades. Que disfruten a tope de la experiencia, del momento, de lo que se puede sacar del estudio, del Colegio Mayor y de la gente que lo forma. El futuro no está escrito, no hay que angustiarse por eso”.