Este pasado sábado 5 de septiembre, 38 nuevos colegiales y colegialas de Larraona participaron en una actividad de rafting organizada en la Foz de Lumbier. Una jornada de naturaleza y aventura que permitió seguir conociéndose y compartiendo experiencias fuera del entorno habitual del Colegio Mayor y de la Universidad.
La jornada comenzó desde primera hora, con el viaje en autocar hasta la Foz de Lumbier. El trayecto fue también una primera oportunidad para compartir conversaciones y seguir creando ese ambiente de confianza que poco a poco va dando forma al nuevo grupo.
Una vez allí, llegó el momento de ponerse el casco, subir a las barcas y lanzarse al río Irati. Organizados en grupos de unas ocho personas por embarcación, tuvieron que remar en equipo, coordinarse y seguir las indicaciones de los guías para avanzar por el recorrido. Cada barca contaba además con sus propios capitanes, que ayudaban a orientar al grupo durante la actividad.
El día acompañó con un tiempo espectacular, perfecto para disfrutar de un entorno natural tan especial. El recorrido estuvo marcado por las risas, el trabajo en equipo y algún que otro chapuzón. De hecho, la jornada terminó con toda la expedición en el agua, poniendo el broche más divertido a una mañana que se disfrutó muchísimo.
Pero el rafting fue también una oportunidad para conocer mejor la Foz de Lumbier. Los guías fueron explicando diferentes aspectos del entorno, desde su formación geológica hasta la fauna y la flora de la zona, además de compartir detalles sobre esta reserva natural y uno de los lugares más emblemáticos del paisaje navarro.
Más allá de la actividad deportiva, compartir una experiencia de aventura como esta tiene un valor especial durante los primeros días de vida colegial. Remar juntos, ayudarse, afrontar cada tramo del recorrido y compartir las mismas emociones permite descubrir a las demás personas de una manera diferente a la que ofrece el día a día en el Colegio Mayor o en las diferentes facultades.
El turismo de aventura, y además tan cerca de Pamplona, ofrece un contexto privilegiado para generar vínculos. En una barca, cada persona tiene un papel y el grupo necesita trabajar unido para avanzar. Son experiencias que ayudan a romper el hielo, favorecen la convivencia y permiten que las nuevas amistades comiencen a surgir de una forma natural.

